Herramientas para detectar artículos científicos retractados

El panorama de la publicación académica es inmenso, razón por la cual es importante estar atentos al momento de realizar nuestras investigaciones y no incluir artículos que previamente han sido refutados o retirados por diversas cuestiones. No obstante, así como se han diversificado mucho los documentos académicos debido al internet, también ha dado pauta a varias iniciativas y herramientas que nos pueden ayudar a referenciar o citar documentos que realmente cuentan con el respaldo de la comunidad científica, o que no hayan sido señalados previamente por alguna cuestión que pone en duda sus métodos, experimentos o resultados.

¿Por qué es retractado un artículo?

Cuando un artículo es retractado puede ser por varias cuestiones, en ocasiones, los errores no fueron planeados; en otros casos, esas fallas provienen de omisiones deliberadas. Entre las principales razones, de acuerdo a Van Noorden (2011, p. 27), podemos señalar las siguientes:

  • Mala conducta
    • Fabricación o falsificación
    • Plagio
    • Autoplagio
  • Error honesto
  • Resultados irreproducibles

En teoría, podría pensarse que la mayor parte de los artículos retractados han sido por errores honestos, sin embargo, en realidad no es así, un estudio publicado en 2012 señala que solo el 21.3% de las retractaciones son atribuibles a un error, es decir, fueron por razones no deliberadas, lo cual significa que la mayor parte de los artículos retirados o señalados han sido por mala conducta (Fang, Steen, & Casadevall, 2012, p. 17028). Es decir, no fue alguna falla identificable en los resultados porque no se pudieron reproducir en otras circunstancias o ambientes, sino porque el error fue intencionado y, por consiguiente, el autor estaba al tanto, fue él quien eligió, ya sea por decisión propia, coacción o interés económico, publicar el artículo.

Un problema para la investigación

Existen varias razones por la cual un investigador puede verse involucrado en una mala conducta, desde las personales hasta aquellas de naturaleza organizativa, independientemente de cuál sea, representan un gran problema porque pone en duda el trabajo de investigación tanto de las personas como de las instituciones (Hermerén, 2008, p. 5). Resulta increíble, pero esto es una realidad y representa un inconveniente no solo para los agentes involucrados (autores y editores) sino también para comunidad científica porque desencadena toda una serie de cuestionamientos éticos y de credibilidad en las investigaciones.

Además, se corre el riesgo de divulgar investigaciones que ponen en riesgo la salud de las personas, como el sonado caso del artículo escrito por Wakefield en 1998, publicado en The Lancet, titulado Ileal-lymphoid-nodular hyperplasia, non-specific colitis, and pervasive developmental disorder in children, el cual vinculaba la Vacuna MMR (sarampión, paperas y rubéola) con el autismo en niños. Documento que ha sido ya declarado como fraudulento (Godlee, Smith, & Marcovitch, 2011). Aquí el problema no solo fue el artículo refutado, sino que esa misma publicación generó una serie de dudas sobre la importancia de la vacunación, tanto que el movimiento antivacunas lo ha tomado como su referente.

Si tu curiosidad es mucha, te invito a revistar este listado de Retraction Watch, titulado Top 10 most highly cited retracted papers, son artículos señalados que poseen una gran cantidad citas en Web of Science, aún después de ser retractados.

Participación de los editores

No podemos delimitar el problema únicamente al autor, también los editores tienen un gran peso en este fenómeno, por ejemplo, Corbyn (2012, p. 21) menciona que entre las principales revistas con mayor número de artículos retractados se encuentran algunas de las más influyentes en su campo, entre ellas:

  • The Journal of Biological Chemistry
  • Anesthesia & Analgesia
  • Science
  • The Journal of Immunology
  • Proceedings of the National Academy of Sciences
  • Blood
  • Nature
  • The Journal of Clinical Investigation
  • Cancer Research
  • Cell

Pese a que las revistas científicas pasan por una revisión por pares, en ocasiones, el análisis profundo de los datos no se realiza a detalle hasta que alguien intenta replicar esa investigación, y es ahí cuando salen los errores. Ahora bien, el problema de la retractación no es atribuible únicamente a las revistas de paga, también existen revistas de libre acceso que sufren de los mismos señalamientos.

Independientemente del motivo o razón por la cual un artículo es retirado, es muy importante no citar esos documentos, y más cuando fueron señalados hace años. Para saber si algún documento ha sido retractado, existen ciertas herramientas en internet que pueden ayudarnos a identificarlos plenamente; pero también, nos pueden orientar sobre algunas publicaciones que aún no han sido retractadas pero que podrían tener algún problema de credibilidad de acuerdo a comentarios de colegas o investigadores. A continuación, menciono algunas de ellas.

Página de la revista o editor

El primer filtro para saber si un artículo ha sido retractado es verificarlo en la página de la revista o del editor. Los mismos editores, si son conscientes y tienen un poco de vergüenza, exponen las publicaciones retiradas en sus sitios web con alguna nota visible, pero en otras ocasiones, ese aviso es casi nulo o muy pequeño que puede pasar desapercibido.

Artículo retractado Lancet

Retraction Watch Database

Esta base de datos es una de las más consultadas por la comunidad científica para verificar si algún artículo ha sido retractado. Desde el 2010, cuando sus creadores Ivan Oransky y Adam Marcus la dieron a conocer, la plataforma permite la consulta gratuita de más 19,000 retractaciones.

La base de datos no solo te muestra los artículos retractados, sino también las correcciones o comentarios de preocupación sobre alguna publicación.

Artículo retractado Retracted Watch

Scite_

El sitio proporciona más de 400,000 opiniones o declaraciones sobre artículos que han sido apoyados o contradichos por alguna publicación. Recibe, en parte, financiamiento de la National Science Foundation, el National Institute on Drug Abuse (NIDA) y del National Institutes of Health (NIH).

Mediante el aprendizaje automático, escaneamos cientos de miles de artículos científicos todos los días, clasificándolos según si respaldan, contradicen o simplemente mencionan los documentos que están citando. (“How it Works”, 2019)

Scite_ también proporciona un complemento para Chrome y Firefox, es de mucha utilidad cuando estamos navegando en algún sitio y nos topamos con algún artículo indizado en su base de datos. Nos aparecerá del lado derecho un pequeño recuadro con los datos sobre ese documento, es decir, las veces que han sido apoyado, las menciones y las contradicciones.

Artículo retractado Scite_

PubMed

Desde la base de datos PubMed también es posible identificar si alguna publicación ha sido retractada. Ya sea que realicemos alguna búsqueda temática o específica sobre algún autor o título, si llegamos a toparnos con algún artículo señalado, el sitio nos advertirá obre ello.

Artículo retractado PubMed

Zotero

El 12 de junio de 2019 en el blog de Retraction Watch se anunciaba la colaboración con Zotero para identificar aquellos artículos que han sido retractados con apoyo de sus registros. La diferencia es que ahora serán identificables desde el gestor de referencias.

Estamos encantados de anunciar una colaboración con Zotero, la plataforma de investigación gratuita y de código abierto, que permitirá a sus usuarios recibir alertas sobre las retracciones de cualquier documento en sus bibliotecas personales. (Oransky, 2019)

Unos días antes, Dan Stillman ya había anunciado en su foro precisamente esa colaboración con Retraction Watch y cómo estaría integrado en la plataforma de Zotero.

Los artículos retractados se marcan en la lista de elementos, y si haces clic en uno, verás una advertencia en la parte superior del panel de elementos con detalles sobre la retracción y enlaces a información adicional. Si intentas citar un documento retractado utilizando el complemento del procesador de textos, Zotero te advertirá y confirmará si aún deseas citar el artículo. (Stillman, 2019)

Artículo retractado Zotero

PubPeer

PubPeer se creó a finales de 2012 por Brandon Stell, George Smith y Richard Smith. Su finalidad es fomentar un ambiente comunitario que permite la revisión por pares posterior a la publicación de algún artículo. Es decir, aquí podemos encontrar documentos que han recibido algún comentario favorable o desfavorable, aún cuando todavía no han sido comprobado si alguna publicación contiene alguna falla, funciona más como un semáforo para que pongamos más atención sobre ciertos escritos, un segundo filtro para la revisión por pares formal de las revistas.

Artículo retractado PubPer

Una reflexión final

El problema va en aumento y es necesario poner mucha atención en las consecuencias que generan los artículos que han sido retractados, y no simplemente por el hecho de que ya fueron publicados en alguna prestigiosa revista, sino por el impacto que tiene en la investigación. Muchas veces, a pesar de que la falta no fue deliberada, los investigadores y editores quedan mal vistos por la colectividad académica. En otras ocasiones, el señalamiento del artículo no es tan visible para la comunidad científica, y por tal razón, estudios posteriores pueden caer en el error de citar documentos que previamente han sido retractados, o más difícil aún, que todavía no son visibles. Es necesario estar siempre atentos en nuestros campos de estudio y verificar continuamente los documentos que utilizamos como soporte teórico para nuestras investigaciones o como parte de las referencias que forman parte de algún escrito, por sencillo que parezca.

Referencias

Corbyn, Z. (2012). Misconduct is the main cause of life-sciences retractions. Nature, 490(7418), 21–21. doi: 10.1038/490021a

Fang, F. C., Steen, R. G., & Casadevall, A. (2012). Misconduct accounts for the majority of retracted scientific publications. Proceedings of the National Academy of Sciences, 109(42), 17028–17033. doi: 10.1073/pnas.1212247109

Godlee, F., Smith, J., & Marcovitch, H. (2011). Wakefield’s article linking MMR vaccine and autism was fraudulent. BMJ, 342, c7452. doi: 10.1136/bmj.c7452

Hermerén, G. (2008). Integridad y mala conducta en el ámbito investigador. Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular, (156), 5–10.

How it works. (2019). Recuperado el 24 de octubre de 2019, de Scite_ website: https://scite.ai

Oransky, I. (2019, junio 12). Want to check for retractions in your personal library — and get alerts — for free? Now you can. Recuperado el 24 de octubre de 2019, de Retraction Watch website: https://retractionwatch.com/2019/06/12/want-to-check-for-retractions-in-your-personal-library-and-get-alerts-for-free-now-you-can/

Stillman, D. (2019, junio 7). Available for beta testing: retracted paper notifications. Recuperado el 24 de octubre de 2019, de Zotero Forums website: https://forums.zotero.org/discussion/77711/available-for-beta-testing-retracted-paper-notifications

Van Noorden, R. (2011). Science publishing: the trouble with retractions. Nature, 478(7367), 26–28. doi: 10.1038/478026a

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