Reseña de Knowledge Justice: Disrupting Library and Information Studies through Critical Race Theory, editado por Sofía Y. Leung y Jorge López-McKnight

Cubierta de Knowledge Justice. Obtenida del portal de MIT Press.

Cubierta de Knowledge Justice. Obtenida del portal de MIT Press.

Knowledge Justice: Disrupting Library and Information Studies through Critical Race Theory, editado por Sofia Y. Leung y Jorge R. López-McKnight (2021) ha sido un volumen esperado y bien recibido por bibliotecarios de grupos minoritarios en los EE. UU.  Este volumen está compuesto de 13 capítulos, escrito por varixs autorxs de varias identidades raciales y nacionalidades, quienes han desarrollado su carera profesional en los EE. UU.  Knowledge Justice es el primer volumen editado con un enfoque en la teoría racial crítica (critical race theory, CRT por sus siglas inglés).  Aunque esta no es la primera vez que se discute CRT en textos de las ciencias bibliotecarias, sí es la primera vez que se publica un volumen completamente enfocado en dicha teoría.  En el pasado y aún en el presente, la editorial Library Juice ha publicado algunos volúmenes con textos que incorporan CRT.  No obstante, ninguno está dedicado exclusivamente a CRT.

A lo largo de los primeros meses previo y luego de la publicación del ejemplar, grupos profesionales como WeHere, organizaron actividades avalando el trabajo de lxs autorxs.  Paralelo al aval del ejemplar, varios comités de bibliotecas académicas y organizaciones regionales han utilizado los capítulos como parte de la literatura para discusiones de desarrollo profesional en torno a temas de raza, anti-racismo e inclusión.

Knowledge Justice está divido en tres secciones.  Cada sección posee 4 capítulos, con excepción de la tercera, la cual contiene 5.  La primera sección discute la necesidad de derrocar la supremacía blanca en los EE. UU, titulada “Destroy White Supremacy”.  La sección comienza con una introducción de Todd Honma.  Los cuatro capítulos de esta sección son:

  1. “Not the Shark, but the Water: How Neutrality and Vocational Awe Intertwine to Uphold White Supremacy” de Anastasia Chiu, Fobazi M. Ettarh y Jennifer A. Ferretti.
  2. “Moving Toward Transformative Librarianship: Naming and Identifying Epistemic Supremacy” de Myrna E. Morales y Stacie Williams.
  3. “Leaning on Our Labor: Whiteness and Hierarchies of Power in LIS Work” de Jennifer Brown, Nicholae Cline (Coharie) y Marisa Méndez-Brady.
  4. “Tribal Critical Race Theory in Zuni Pueblo: Information Access in a Cautious Community” de Miranda H. Belarde-Lewis (Zini/Tlingit) y Sarah R. Kostelecky (Zuni Pueblo).

La segunda sección discute el tema del epistemicidio o la omisión de conocimiento de los grupos históricamente marginados.  Entre dichos grupos se encuentran los latinxs, indígenas, asíaticos y los de ascendencia africana.  Dicha sección se titula “Illuminate Erasure”.  Los capítulos de esta sección son:

  1. “Counterstoried Spaces and Unknowns: A Queer South Asian Librarian Dreaming” de Vani Natarajan.
  2. “Ann Allen Shockley: An Activist-Librarian for Black Special Collections” de Shaundra Walker.
  3. “The Development of U.S. Children’s Librarianship and Challenging White Dominant Narratives” de Sujei Lugo Vázquez.
  4. “Relegated to the Margins: Faculty of Color, the Scholarly Record, and the Necessity of Antiracist Library Disruptions” de Harrison W. Inefuku.

Cabe mencionar que esta sección, al igual que anterior y la subsiguiente, una introducción.  En el caso de la segunda sección, la introducción de Anthony W. Dunbar, titulada “The Courage of Character and Commitment Versus the Cowardliness of Comfortable Contentment”.  La introducción de la tercera parte (“Radical Collective Imagination Toward Liberation”) está a cargo de Tonia Sutherland, titulada “Freedom Stories”.  La sección se centra en la discusión de tener espacios dentro de la profesión para la creación e implementación de cambios que lleven a la liberación, como sugieren los exponentes de CRT como Derrik Bell y Kimberlé Crenshaw.  Esta última es conocida por ser la creadora del término “interseccionalidad”.  Los capítulos de la tercera sección son:

  1. “Dewhitening LIbrarianship: A Policy Proposal for Libraries” de Isabel Espinal, April M. Hathcock y María Ríos.
  2. “The Praxis of Relation, Validation, and Motivation: Articulating LIS Collegiality through a CRT Lens” de Torie Quiñonez, Lalitha Nataraj y Antonia Olivas.
  3. “Precarious Labor and Radical Care in Libraries and Digital Humanities” de Anne Cong-Huyen y Kush Patel.
  4. “Praxis for the People: Critical Race Theory and Archival Practice” de Rachel E. Winston.
  5. “Getting Inflomation: A Critical Race Theory Tale from the School Library” de Kafi Kumasi.

El volumen concluye con un texto de los editores, Leung y López McKight, titulado “Afterword(l)ing Toward Imaginative Dimensions”.

Cada uno de los capítulos y secciones cautivan al lector.  Las narrativas compartidas y sus respectivos análisis son hipnotizantes y conmovedores.  Cualquier bibliotecario que pertenezca a un grupo no-blanco o minoritario, puede identificarse con los capítulos delineados en este volumen.  En mi caso, muchos me resonaron de mi práctica profesional en Puerto Rico y en los EE. UU.  En el caso del texto de Lugo Vázquez, “The Development of U.S. Children’s Librarianship and Challenging White Dominant Narratives”, sentí que me transportaba a mis experiencias tanto como bibliotecaria escolar como maestra de inglés.  En muchas instancias, tal y como narra Lugo Vázquez, la labor de las bibliotecarias afroamericanas, indígenas y latinxs no es reconocida.  A lo largo de mis estudios subgraduados, la única labor que conocí fue la de aquellas bibliotecarias blancas norteamericanas.  Tal como es mencionado en este capítulo, la representación de bibliotecarias como Pura Belpré, Augusta Baxton Baker, Lotsee Patterson, entre otrxs es vital en la profesión.  Reconocer sus historias y contribuciones permiten conocer las historias y conocimientos de las diversas comunidades que han sido silenciadas históricamente.  Este fenómeno no es exclusivo en los EE. UU. en países latinoamericanos también existe la falta de reconocimiento de bibliotecarixs indígenas y afrolatinoamericanxs.

Los primeros dos capítulos que abren este volumen: “Not the Shark, but the Water: How Neutrality and Vocational Awe Intertwine to Uphold White Supremacy” de Anastasia Chiu, Fobazi M. Ettarh y Jennifer A. Ferretti, y “Moving Toward Transformative Librarianship: Naming and Identifying Epistemic Supremacy” de Myrna E. Morales y Stacie Williams son fundamentales para el conocimiento crítico de cómo la profesión bibliotecaria está cimentada.  A lo largo del desarrollo de las bibliotecas comunitarias y públicas, la percepción de la profesión ha sido una inocente y que da la bienvenida a todos.  No obstante, la profesión en los EE. UU. posee una alta representación de bibliotecarios blancos (88%, según algunos estudios realizados por la American Library Association y citados a lo largo del volumen).  La profesión también ha fungido en servicio al gobierno para excluir y perseguir a grupos que han luchado por los derechos civiles y humanos.  En el capítulo de Morales y Williams se discute cómo Edgar J. Hoover, utilizó su conocimiento como bibliotecario para fundar una de las divisiones más controversiales y racistas del Buró Federal de Inteligencia (FBI, por sus siglas en inglés), COINTELPRO.  Dentro de dicha división existió una dedicada a los grupos raciales, con el fin de espiar y destruir a los grupos que abogaban por la justicia social y racial durante la década de los 1950 hasta la década de los 1970.

En el capítulo de Anastasia Chiu, Fobazi M. Ettarh y Jennifer A. Ferretti, se recalca como la profesión está cimentada en elementos sistémicos de la supremacía blanca.  Lxs autorxs relatan que desde los programas de preparación de bibliotecarixs, los programas de reclutamiento e internados, hasta las iniciativas para la diversificación de la profesión están desarrollados bajo las necesidades e inmediaciones de las comunidades blancas estadounidenses.  Ambos capítulos, muestran la pertinencia de encontrar herramientas para retar la imagen problemática de la neutralidad.  A su vez, brinda una mirada al quehacer de los bibliotecarios latinxs, afrodescendientes, asiáticos e indígenas.  Dicho quehacer en muchas instancias está condicionado bajo los elementos discutidos en estos dos capítulos.

Los capítulos “Tribal Critical Race Theory in Zuni Pueblo: Information Access in a Cautious Community” de Miranda H. Belarde-Lewis (Zini/Tlingit) y Sarah R. Kostelecky (Zuni Pueblo) y “Ann Allen Shockley: An Activist-Librarian for Black Special Collections” de Shaundra Walker son otros dos que resuenan con mi práctica acádemica y bibliotecaria.  En el capítulo de Berlade-Lewsis y Kostelecky se discute cómo se organiza y comparte la información de comunidades indígenas.  Uno de los problemas recurrentes en los archivos, museos y otras unidades de información es la violación de elementos éticos en la distribución de información de pueblos y comunidades indígenas.  En muchas instancias los encabezados de materia y descripciones utilizados son reflejan el contenido del recurso.  Peor aún, algunos de estos recursos han sido exhibidos u obtenidos sin el aval de la comunidad.  El capítulo detalla algunos ejemplos de personas no-indígenas que han entrados a las comunidades indígenas para realizar observaciones etnográficas o estudios empíricos, sin considerar los elementos jerárquicos o cómo las narraciones occidentales impactan negativamente la comunidad.  La labor de lxs autorxs ha sido atender las necedades de la comunidad Zuni y cómo atender y respetar la distribución de conocimientos.  Por otro lado, Shaundra Walker discute los retos históricos que algunos bibliotecarios como Ann Alley Shockley encontraron a lo largo de su profesión en el desarrollo de colecciones especiales sobre la historia de las comunidades afroamericanas.

La labor de Schockley, según narra Walker fue una altamente criticada por bibliotecarios norteamericanos blancos, quienes insistían que la creación de las colecciones especiales enfocadas en la literatura afroamericana era innecesaria.  No obstante, bibliotecarios como Shockley y E.J. Josey abogaron por la creación de dichas colecciones y espacios.  El fin de estas ha sido exaltar las voces afroamericanas a lo largo de la historia de los Estados Unidos.  Junto a ello, la existencia de estas colecciones ha servido para retar la narrativa dominante, la cual ha buscado silenciar y borrar la contribución de las personas y comunidades afroamericanas.

En muchas instancias, los capítulos de Knowledge Justice se sienten como una conversación intima entre un grupo de profesionales de la información.  Esta conversación es una refrescante, la cual el lector siente validación de sus sentimientos y experiencias.  Mi experiencia leyendo este volumen fue así.  Algunos capítulos permitieron e invitaron la reflexión de mis prácticas como bibliotecarias.  Dicha reflexión siempre está acompañada de procesos de aprendizaje y de desaprendizaje.  Uno de los elementos imperativos y que se resalta a lo largo de los 13 capítulos es que la CRT permite que uno esté en constante proceso de reflexión y revisión de sus prácticas.  Nadie es infalible.  Es por ello por lo que es necesario tener este tipo de intercambio, conversación y lectura.  Espero que en algún momento este tipo de conversación y volumen se desarrolle entre los profesionales puertorriqueños e hispanoamericanos, fuera de los Estados Unidos.

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Referencias

Crenshaw, K. (2017). Kimberlé Crenshaw on Intersectionality, More than Two Decades Later. Columbia Law School. https://www.law.columbia.edu/news/archive/kimberle-crenshaw-intersectionality-more-two-decades-later 

Dunbar, A.W. (2006). Introducing critical race theory to archival discourse: getting the conversation started. Arch Sci  6109–129 ). https://doi.org/10.1007/s10502-006-9022-6

Hathcock, A. (2015). White Librarianship in Blackface: Diversity Initiatives in LIS. In the Library with the Lead Pipe. https://www.inthelibrarywiththeleadpipe.org/2015/lis-diversity/comment-page-2/

Leung, S.Y., & López-McKnight, J. (2021). Knowledge Justice: Disrupting Library and Information Studies through Critical Race Theory. MIT Press.

OWL Purdie. (s.f.). Critical Race Theory (1970s-Present). https://owl.purdue.edu/owl/subject_specific_writing/writing_in_literature/literary_theory_and_schools_of_criticism/critical_race_theory.html

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