La reapertura de las bibliotecas

From Masks to Bubbles: FREE COVID-19 Clip Art PackHace más de un año publiqué una entrada titulada, “¿Se deben reabrir las bibliotecas al público?”  La entrada fue y es producto de la pandemia del COVID-19.  Un año después nos encontramos en la pandemia.  En los Estados Unidos y Puerto Rico aún no muestra señales de esfumarse a pesar de los procesos de vacunación.  En diálogos con colegas y amistades en otros países, también expresan que la pandemia aún está presente.  No obstante, en algunos espacios educativos se ha tomado la decisión de regresar y reabrir.  En varios estados de los EE. UU. los colegios secundarios y universidades han mantenido sus cursos de forma remota, pero han optado por comenzar a ofrecer los servicios a los estudiantes presencialmente.  Es así como varias bibliotecas públicas, escolares y académicas han comenzado a reabrir y recibir público.  Para propósitos de esta entrada me limitaré a mi experiencia como bibliotecaria académica en una institución de servicio a poblaciones hispanas (en inglés Hispanic Serving Institution o por su acrónimo en HSI) en los EE. UU.

A lo largo del verano, los casos de COVID-19 han aumentado; particularmente después de las celebraciones de la conmemoración de la independencia de los EE. UU el 4 de julio.  En el caso particular de Massachusetts, el gobierno estatal ha mantenido sus planes de apertura y ha urgido a los ciudadanos a utilizar mascarillas o cubre bocas en espacios cerrados o donde haya una conglomeración de personas.  Estos planes han estado acompañados con iniciativas de vacunación.  No obstante, los casos de la variante Delta, han urgido a diversos espacios a implementar medidas más agresivas.  A lo largo de los meses al inicio del año, la unidad donde trabajo se enfocó en ofrecer servicios presenciales a base de citas, en vez de mantener la biblioteca abierta.  La presencia de la biblioteca y los servicios se centraron en servicios virtuales.  Uno de los servicios de mayor uso fue el chat y la mensajería por telefonía (SMS).  Durante este proceso también se crearon tutoriales en inglés y en español para que los estudiantes pudiesen acceder a su mejor conveniencia.  Dichos tutoriales se hicieron utilizando LibGuides y YouTube.

A partir de agosto la biblioteca comenzó su reapertura.  Los servicios se han estado ofreciendo en un horario diurno de forma presencial y virtual, teniendo en cuenta que la matrícula actual es en línea o de forma híbrida (presencial y virtual).  Dentro del proceso de reapertura se han estudiado las necesidades y se han modificados los planes de acuerdo con las circunstancias de las comunidades que rodean la biblioteca.  No obstante, un factor constante ha sido la implementación de protocolos de uso de mascarillas o cubre bocas, estaciones con desinfectante para las manos, paños desinfectantes y purificadores de aire. A su vez, se ha mantenido los protocolos de 6 pies de distancia y el uso de protectores plexiglás en las estaciones de circulación y referencia (Centro para el Control y Prevención de Enfermedades [CDC], 2021).  A pesar de que estos protocolos son familiares para los usuarios y el personal de la institución, se reconoce que existe la posibilidad de quienes se niegan cumplirlos.  Esto ha sido uno de los retos recurrentes a lo largo de la pandemia.  Incluso, como se menciona en la entrada del año pasado, hay bibliotecas quienes han denunciado este tipo de situación.  Cabe mencionar que sí hay bibliotecas y unidades de información que sí han logrado implementar sus protocolos sin resistencia de los usuarios.

Idealmente el proceso de apertura debe ser uno escalonado, donde los empleados de la biblioteca y los usuarios puedan comenzar a sentirse cómodos con el entorno (Massachusetts Higher Education Working Group, 2020).  Hay que tener en cuenta que muchos usuarios y gran parte del personal de la biblioteca crearon una rutina trabajando a distancia por más de un año.  Aún existen preocupaciones y reservas sobre cómo reincorporarse a espacios públicos.  Igualmente se debe tener en cuenta que el panorama cambia con frecuencia.  Aún muchas instituciones y comunidades no saben si tengan que regresar a protocolos anteriores en los cuales trabajaban desde su hogar.  Se aconseja que los planes de la biblioteca sean por semana y que tomen en cuenta las incidencias de casos de SARS-CoV-2 en la comunidad.  Independiente de cuál sea la realidad de la comunidad, las bibliotecas deben mantener una presencia en la comunidad y ser transparentes (Morehart, 2021).  A su vez, se debe tener en cuenta cuáles son los servicios que se implementaron y que posiblemente continúen.  Se ha mencionado con frecuencia que muchos servicios remotos continuarán teniendo acogida, particularmente en las bibliotecas académicas.  Esto se debe a que aún muchas instituciones secundarias siguen ofreciendo cursos en línea.  Este es el caso de la unidad en la que laboro.

Según el personal bibliotecario y la comunidad se integra a modalidades presenciales, se aconseja que busquemos formas para mantener cómodos y seguros a nuestros usuarios.  También se debe tener en cuenta la comodidad y seguridad del personal bibliotecario.  Tanto en las reuniones presenciales como en las sesiones de instrucción debemos tener presentes las preocupaciones del personal y del usuario.  Antes de cualquier reunión o sesión instruccional debemos preguntar cuáles son estas necesidades.  Aunque este tipo de atención ha cobrado popularidad durante la pandemia, entiendo que debe ser una práctica que debe mantenerse en la biblioteca.  El personal y los usuarios siempre tendrán necesidades especiales, las cuales se deben de atender.  No debemos asumir que todos los usuarios y el personal poseen las mismas necesidades o privilegios.  Como servidores públicos este tipo de práctica debe tenerse en cuenta, al igual que el resto de los servicios que han tenido acogida; sobre todo aquellos para las comunidades en desventaja socioeconómica.

En el caso de los EE. UU y Puerto Rico, la pandemia y los sucesos que se han desatado a los respectivos países han desatado diálogos que previamente no se solían discutir profundamente.  Entre los temas que se han discutido ha sido aquellos relacionados a la justicia social (i.e. justicia racial y la necesidad de implementar prácticas antirracistas) y temas sobre la accesibilidad en los servicios en línea.  Ambos temas han provocado que el personal bibliotecario, los usuarios y los educadores de las instituciones secundarias se instruyan sobre estos temas.  Junto a ello, las colecciones de las bibliotecas han sido sometidas a evaluaciones para incorporar recursos y servicios que atiendan estas comunidades.  Este tipo de diálogo es uno que se debe continuar.  Paralelo a ello, se debe considerar el intercambio de conocimientos y experiencias entre diversas unidades de información.  Pues, las experiencias e ideas que se desarrollan en otras instituciones pueden enriquecer las nuestras.

A pesar de que muchas instituciones y bibliotecas han desarrollado planes de apertura, aún nos continuamos topando con experiencias nuevas.  La última pandemia que el mundo experimento fue hace unos 100 años (CDC, 2019).  El mundo ha evolucionado y las prácticas de documentación e intercambio también.  Lo que sí nos ha enseñado esta pandemia es la vitalidad e importancia de mantener vivo lo aprendido.


Referencias

Association of College and Research Libraries. (2021). Pandemic Resources for Academic Libraries. https://acrl.libguides.com/pandemic/home

Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, Centro Nacional de Vacunación de Enfermedades Respiratorias (2019). Pandemia de 1918 (virus H1N1). CDChttps://espanol.cdc.gov/flu/pandemic-resources/1918-pandemic-h1n1.html

Center for Disease Control and Prevention. (2021). Guidance for Institution of Higher Education (IHEs). https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/community/colleges-universities/considerations.html

Massachusetts Higher Education Working Group. (2020). Safe on Campus: A Framework for Reopening Colleges and Universities. https://d279m997dpfwgl.cloudfront.net/wp/2020/05/Higher-Ed-Framework-.pdf

Massachusetts Library System. (2021). Coronavirus (COVID-19) and Massachusetts Libraries: Academic Libraries. https://guides.masslibsystem.org/COVID19/academic

Morehart, P. (2021). Getting back into the community. American Libraries. https://americanlibrariesmagazine.org/blogs/the-scoop/getting-back-into-the-community/

Zhou, J. (2021). The role of libraries in distance learning during COVID-19. Information Development. https://doi.org/10.1177/02666669211001502

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