Reflexiones sobre el desarrollo profesional de lxs bibliotecarixs

Targeted Micro Mentoring Helps Librarians Advance and Problem-Solve | Professional  Development | School Library JournalEn algún punto la mayoría de los profesionales acuden a programas, talleres, conferencias e iniciativas de desarrollo profesional. En el caso de la profesión bibliotecarias y aquellas relacionadas con la educación, las oportunidades de desarrollo profesional parecen ser infinitas. Con frecuencia las instituciones de educación superior y las asociaciones u organizaciones profesionales ofrecen oportunidades para el desarrollo y expansión de conocimientos nuevos. A lo largo de la pandemia, la popularización de los webinars, talleres online y conferencias virtuales aumentaron de forma exponencial. Se podría decir casualmente que una vez en semana se anuncia alguna actividad relacionada para el enriquecimiento y actualización de conocimientos del profesional de la información y los educadores. 

Dentro del desarrollo profesional, se puede incluir la creación de contenido y la difusión del mismo a través de publicaciones. En mi experiencia a lo largo del tiempo que he laborado como bibliotecaria, el desarrollo profesional se entrelaza con los elementos mencionados. También se debe tener en cuenta que el desarrollo profesional no se limita a localizar y consumir el conocimiento relacionado únicamente a la profesión bibliotecaria. Como bibliotecarios y profesionales de la información, el desarrollo profesional se encuentra en la intersección de identificar fuentes y recursos de otras disciplinas para complementar las prácticas que llevamos a cabo. Por ejemplo, el conocer más sobre estrategias de enseñanza, evaluación y herramientas de manejo de sistemas educativos proveen una mirada a cómo los profesores de una institución imparten cátedra, cuáles son las expectativas de las instituciones educativas en torno a la implementación de currículo e ideas sobre cómo asistir a la facultad e instructores en su quehacer educativo. 

El desarrollo profesional tiene como objetivo comunicar nuevas prácticas, difundir nuevos conocimientos y promover nuevas tecnologías que se han desarrollado en las ciencias de la información. Junto a ello, se promueve el intercambio y la socialización entre profesionales de la información. Como se menciona en la sección anterior, el desarrollo profesional también ofrece la oportunidad para que el bibliotecario difunda sus investigaciones a través de presentaciones o publicaciones. En este último año he tenido la oportunidad de asistir a diversas oportunidades de desarrollo profesional, gracias a la virtualización de las mismas. Junto a ello, he podido presentar los proyectos en los que he colaborado. Ambos tipos de participación han sido enriquecedores.  

Mucha de la literatura publicada sobre las ciencias de la información es en inglés; particularmente la impresa. No obstante, los países hispanos han mantenido su presencia en las redes. Infotecarios y Biblogtecarios han sido ejemplo de ello. No obstante, una de las peculiaridades de la documentación sobre las ciencias de la información en Latinoamérica es que estas se centran mayormente en la archivística y en las bibliotecas académicas. Puerto Rico no ha sido la excepción sobre esta aseveración. 

La literatura anglófona que se ha ido desarrollando en el último año y la que mayormente he consultado está dirigida a atender componentes de diversidad cultural, racial, de género y de funcionalidad (también conocida como discapacidad) en entornos académicos. Alguna de las casas publicadores que han mostrado ser activas en estos temas son la editorial de MITLibrary Juice y ACRL (una subdivisión de ALA). En el caso de la literatura que comenta sobre componentes raciales, me he interesado por las experiencias de las comunidades que han migrado a los EE.UU. Estas lecturas han logrado crear un marco de referencia sobre cómo atender mejor las necesidades de las comunidades que actualmente atiendo en mi unidad de información. Paralelo a ello, también he consultado literatura que documenta las experiencias de bibliotecarias que han migrado a los EE.UU. y otras profesionales de la información que se identifican como no-blancas o no-caucásicas. 

Algunos de los volúmenes que he leído este año son: 

  • Knowledge Justice: Disrupting Library and Information Studies through Critical Race Theory, editado por Sofia Y. Leung y Jorge R. López-McKnight [vea la reseña de este volumen]. 
  • Pushing the Margins: Women of Color and Intersectionality in LIS, editado por Rose L. Chou y Annie Pho. 
  • Race After Technology: Abolitionist Tools for the New Jim Code, de Ruha Benjamin. 
  • Whose Global Village? Rethinking How Technology Shapes Our World, de Ramesh Srinivasan. 
  • Masked by Trust: Bias in Library Discovery, de Matthew Reidsma. 
  • Design Justice: Community-Led Practices to Build the Worlds We Need, de Sasha Costanza-Chock. 

Algunas instituciones han investido en la creación de programas de capacitación y de desarrollo profesional para sus empleados. En el caso de las instituciones de educación superior esto se traduce en programas de estrategias de enseñanza innovadoras, temas emergentes, revisión de currículo, implementación de tecnologías emergentes, manejo de herramientas instruccionales, entre otros. Más allá de servir a la población estudiantil, las bibliotecas académicas y escolares sirven a la facultad. Es por ello que es importante incursionarse en los diversos programas de capacitación y conocer sobre las múltiples iniciativas que se llevan a cabo o aquellas que tengan un impacto directo en la educación de los estudiantes y el currículo. Junto a los programas de capacitación, los cuales en algunas instancias pueden ser longevos, también se encuentran los talleres de capacitación. Los talleres de capacitación en muchas instancias tienden a ser cortos y se centran en un tema o un aspecto de un tema. Estos poseen la ventaja de explorar algún fenómeno, servicio, estrategia o tema de forma superficial. Dicha superficialidad funciona como un preámbulo para explorar más sobre el tema (un tipo de exposición o introducción) como parte de la idea de ser un “aprendiz de por vida”. 

Algunos ejemplos e iniciativas que caen bajo este tipo de desarrollo profesional son los talleres ofrecidos por WeHere, los cursos de Library Juice Academy y los talleres que las diversas asociaciones profesionales ofrecen (ej., ChoiceACRL Webcast, entre otros). No podemos olvidar los podcasts organizados por el equipo de Infotecarios, los cuales discuten varios temas emergentes y actuales del campo. 

La revisión periódica de las prácticas profesionales es esencial en el campo de las ciencias de la información. Las oportunidades de desarrollo profesional y el diálogo entre colegas de otras instituciones abren las puertas para implementar nuevos conocimientos e ideas en nuestras respectivas unidades.  La lectura, la participación a talleres y conferencias proveen la oportunidad de conocer cómo es que las nuevas tendencias funcionan, sus ventajas y desventajas, los recursos que necesitamos para implementarlas y la capacitación requerida.  Cabe mencionar que cada unidad es diferente, por lo cual la discusión sobre las revisiones de prácticas debe estar atadas a las necesidades de los usuarios. 

Las lecciones y nuevos conocimientos obtenidos a través del desarrollo profesional tienen el potencial de mejorar los servicios de los usuarios de la biblioteca. En el caso de los servicios de referencia y de instrucción al usuario, lxs bibliotecarixs puede emplear nuevas estrategias sobre cómo impartir las competencias de información. Igualmente, el personal de servicios técnicos y catalogación tiene la oportunidad de revisar cómo es que la información es recuperada, los encabezados de materia (i.e., la inclusividad de los términos y el respeto hacia los diversos grupos que han sido históricamente marginados). El desarrollo de colecciones es otro elemento que se debe revisar con frecuencia. Los materiales que se seleccionan en las bibliotecas (impresos y virtuales) son revisados y discutidos en la literatura profesional y en las discusiones entre colegas de otras instituciones.  

Cabe mencionar que el intercambio a través de oportunidades interdisciplinarias es de gran beneficio para las bibliotecas. Debido a la naturaleza de la profesión, alguno de los conocimientos que se desarrollan en otras disciplinas han mostrado ser beneficiosos para la práctica bibliotecaria y consecuentemente para los usuarios. Más allá de los beneficios que evidencia el desarrollo profesional para la práctica y los servicios a los usuarios, también existen ventajas para el apoyo a los colegas. El compartir de conocimientos y el desarrollo de nuevos proyectos son algunos de los resultados de las oportunidades de desarrollo profesional. Junto a ello se encuentra la menoría entre pares. 

Como profesionales de la información, somos los facilitadores de recursos y curamos el conocimiento que se alberga en nuestras unidades. Es por ello que es importante que formemos parte del intercambio sobre los saberes de la profesión. En muchas instancias, los bibliotecarios no nos vemos como creadores de conocimiento. No obstante, nuestra profesión posee la peculiaridad de poder intercambiar nuestros saberes e investigación a la vez que participamos de la práctica. Las oportunidades de desarrollo profesional abren las puertas para dicho intercambio de conocimientos. 

 Referencias 

American Library Association.  (n.d.). Continuing education (and where to find it). https://www.ala.org/tools/atoz/continuing-education 

Attebury, R.  (2018). The role of administrators in professional development: considerations for facilitating learning among academic librarians. Journal of Library Administration, 58(5), 407-433. https://doi.org/10.1080/01930826.2018.1468190 

Bates, C. C., & Morgan, D. N.  (2018). Seven elements of effective professional development. The Reading Teacher, 71(5), 623-626. https://www.researchgate.net/profile/Celeste-Bates/publication/323370382_Seven_Elements_of_Effective_Professional_Development/links/5e8600bfa6fdcca789eb0aef/Seven-Elements-of-Effective-Professional-Development.pdf 

Moonasar, A., & Underwood, P. G.  (2018). Continuing professional development opportunities in information and communication technology for academic librarians at the durban university of technology. South African Journal of Libraries and Information Science, 84(1), 47-55. https://journals.co.za/doi/pdf/10.7553/84-1-1759 

Techman, M., Archey, P., & Craddock, I.M. (2020).  Professional development opportunities from home. School Library Journalhttps://www.slj.com/?detailStory=Professional-Development-Opportunities-from-Home-coronavirus-COVID19-remote-learning 

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