Artículo Científico

Foto: vianetconchology

Mucho se ha hablado, escrito y desglosado de cómo escribir un artículo científico, desde el punto de vista de un Bivalvo de Pecten Ziczac (Bitter, 2003), lo asevero de esta manera: podrás tener mucho conocimiento y no sabes cómo plasmarlo en el papel.

Te inundas de conjeturas y dudas, ¿Qué debo incluir en el artículo? ¿Mi trabajo es extenso, como simplifico lo necesario? ¿Lograran entender lo que pretendo describir de mi investigación? ¿Me voy a sentar a escribir o la procastinación es la protagonista de mí día a día?

Metafóricamente, cuando te sientes inspirado para escribir, eres como por ejemplo una larva de Pecten Ziczac, de la familia Bivalva, donde los huevos fecundados o tu cerebro desfragmentado, sufre una división meiótica durante la fecundación o armonía cerebral del autor, reduciéndose el número de cromosomas a un número haploide; ¿qué voy a escribir? y de ¿qué manera lo voy a plasmar?, para que sea comprensible a los demás, antes de la fusión de los pronúcleos masculinos y femeninos para formar el cigoto.

Durante la división meiótica, del contenido del trabajo de grado o la investigación realizada, se inicia la división celular, el autor, único protagonista de la elaboración de su guion comienza desde la fecundación de las células. El tiempo necesario para el desarrollo larvario y embrionario varía según la especie y la temperatura.

En un período de 24 horas el huevo fecundado pasa por las fases multicelulares de blástula y gástrula y en las 12 horas siguientes se convierte en una trocófora con motilidad; gracias a los cilios (artículos, libros, internet, bibliografía), que se encuentran a lo largo del margen exterior, las larvas pueden nadar para mantenerse en la columna de agua.

Cuando la larva o el investigador, nada en la columna de agua toma fitoplancton a través del velo para alimentarse, crecen paulatinamente, obviamente si están estresados, desean ir a todo lo que de su organismo, pero no debe ser así, lo ideal es que vayan desarrollando unas protuberancias, llamadas umbos, en la concha cerca de la charnela.

En la medida que va tomando forma el artículo, los umbos sobresaliendo de esta fase, tienen formas distintas y con práctica es posible identificar las especies de bivalvos entre el plancton.

La duración de la fase larvaria varía, dependiendo de la especie o de determinados factores ambientales como la temperatura, la bibliografía, la conexión de internet, la energía eléctrica, un ambiente adecuado para escribir, los criterios de cada autor de cómo se siente individualmente para promulgar sus razonamientos, el apoyo de los pares y de los Bibliotecarios.

El crecimiento de un autor, puede variar enormemente de un año a otro y en las zonas templadas existen patrones estacionales de crecimiento, ya que varía mucho según su conocimiento, la distribución geográfica, el clima, y el lugar en las zonas submareales o intermareales. También existen diferencias entre individuos y su composición genética o su manera de interpretar los datos inherentes a su investigación.

Para medir el crecimiento de los bivalvos, entre ellos, la longitud o altura de la concha, los incrementos del peso total o de la parte blanda, o una combinación de todos ellos.

Puede variar según la estación, siendo más rápido durante o después de las épocas de lluvias cuando hay mayor aporte de nutrientes al océano provocando un aumento en la producción de fitoplancton, una biblioteca bien dotada con la bibliografía pertinente para el investigador; aunque en algunas circunstancias el crecimiento cesa, cuando se deja de obtener los recursos para la actualización de la bibliografía, por lo tanto, se van formando marcas en la concha del Pecten Ziczac.

Con todas las peyorativas circundantes que frecuentan a un investigador, se las ingenia para publicar, aunque el sector universitario lo considere el 0,00000005% para su escalafón académico.

Bibliografía.

Bitter Soto, Ricardo (2003). Conchas marinas del Estado Falcón, Venezuela: Guía práctica para su colección e identificación.- Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda: Centro de Investigaciones Marinas.

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