Planeta Iracundo.

Iniciamos un largo viaje a bordo de la nave Nabucodonosor, siendo la tripulación: el Capitán Morpheus, Trinity, Neo, ustedes y mi persona, nuestro paradero es incierto porque en la inmensidad de la Matrix, es difícil saber que es realidad o virtualidad.

Jum, ni pa’ya voy a mirar

La calle es una selva de cemento

Y de fieras salvajes, cómo no

Ya no hay quien salga loco de contento

Donde quiera te espera lo peor

Donde quiera te espera lo peor…” (Lavoe, Colón, 1983).

La historia de nuestra Maestra Vida (Blades, 1980), la escriben aquellos que han sobrevivido, bien sea por cobardes, valientes o por saber mediar y ser serviles a los regentes de turno, en este punto hay que tener en cuenta que existen países, estados, regiones y religiones fundamentalistas, porque hay individuos que tienen actitudes que se niegan a dialogar con el otro.

La calle es una selva de cemento, con personas iracundas, que buscan los defectos constantemente de otros menos el de ellos mismos, – desde su percepción ellos son perfectos – se tropiezan con la gente dando gritos y creando situaciones conflictivas, tal vez ustedes se acordaran del personaje William «D-Fens» Foster, en la película de Un Día de Furia (1993); este tipo de personas es fácil de detectar y evitar, el detalle, son aquellos que supuestamente tienen un aíre de amabilidad, que de pronto estallan como una granada fragmentaria.

Paradójicamente, la tecnología nos unió como nunca antes y, al mismo tiempo, nos aisló como nunca antes. Por eso, la capacidad de las tecnologías para encapsular o limitar nuestra visión subjetiva de la realidad” (Wachowski, 2021).

En concordancia con la Directora de la película, nuestra realidad es relativa cuando los pseudo líderes que quieren controlar, sugestionar, manipular y pretenden despertar ese estado iracundo de las personas, a través de su indignación, con un verbo populista, utilizan las TIC, para manipular la ira desde un sentido social.

A medida que avanzamos y escuchamos los relatos del Oráculo, de cómo ha transcurrido el tiempo, ha cambiado la vestimenta, la tecnología, el transporte; la historia se vuelve a repetir, bien sea por xenofobia, por ideales religiosos o estatus sociales.

Un ejemplo que ella nos relata, mientras comemos las galletas de avena que recién ha sacado del horno, es sobre Otelo Saraiva de Carvalho, uno de los líderes de la revolución de los claveles en Portugal, en aquel entonces, Olof Palmer le pregunto: ¿Usted porque cree que la revolución ha sumado tantos simpatizantes dentro y fuera de Portugal? (Regil Velasco, 2019), la respuesta de Otelo, fue ruda: ¡Por qué queremos acabar con los ricos! El detalle, es que ahora esta nueva generación revolucionaria forma parte de los nuevos millonarios de turno y, cabe preguntar ¿Qué clase de socialismo igualitario profesan?.

Estamos coexistiendo en una distopía política, bajo la semblanza y permisología de las leyes que son aplicadas a conveniencia al ciudadano común, reflejando la violencia autoritaria de los regímenes totalitarios; donde prevalece la alegoría de una democracia utópica sobre una alienación social.

Anibal Quijano (1984), argumenta: “El debilitamiento y la reducción del aparato productivo de la mayor parte de los países, con el abandono y en ciertos casos el virtual desmantelamiento de la producción industrial destinada al mercado interno”. Con la opinión de Quijano, queda en evidencia la creciente cosificación del ser humano, donde la sociedad perdió su carácter humano para entrar en un proceso de marketing consumista, convirtiéndonos en materia subliminal amorfa, sobre la que los gobernantes ejercen su arte político.

A su vez, Quijano (1984), sostiene: “La violenta estratificación del mercado de trabajo y de ingresos, no solamente acentuando las tendencias ya existentes, sino en gran medida quebrándolas”. Siendo la ira, producto del estrés, la falta de comida, ausencia de transporte, la delincuencia desatada; aunado a que cuando los poderes legislativos fallan, genera una sociedad iracunda. Parece una imagen refractaria de los Nazis en su apogeo, ellos mismos se consideraban señores y burócratas cumpliendo los mandatos y las leyes del Reich, donde se acreditaban el éxito de que estaban haciendo un bienestar a la sociedad bajo la aprobación de los entes internacionales de los supuestos Derechos Humanos.

Hacemos una pausa, porque se siente la presencia de los centinelas y del Sr. Smith, un virus que carcome las entrañas de la psique del lumpe y viven escudados en la ira y la verdad absoluta es la de ellos, la que le han inculcado paulatinamente.

Seguimos en nuestra plática de aprendizaje y, nos indica que debemos leer todo lo contrario a lo que profesan los supuestos Ño Pernalete (Gallegos, 1929), es exagerado a nuestros deseos de libre pensamiento, ya que ellos consideran que sus proyectos son fundamentales para el desarrollo de la humanidad, al infinito y más allá.

Lo que se opone a la persona iracunda es la paciencia, siendo esta una elección subjetiva, cada uno de nosotros tiene una responsabilidad consigo mismo, para llevar una vida a plenitud y cuando esta es llevada al borde de la inanición, se transforma en algo que no nos permite ser nosotros mismos.

El Oráculo, nos dice una y otra vez, que para adueñarse del poder en un país, los políticos opositores o del gobierno de turno, es idóneo controlar el ejercito y la policía; hoy en día, el país les pertenece a quienes controlan los medios sociales.

A los burocrátas del gobierno les pagan para que gasten dinero y sigan contratando más personal, quienes son votos seguros para la permanencia de un partido político; una vez que le toman el sabor y gusto al dinero, su vorágine sigue creciendo; en consecuencia, en la medida que el gobierno se sobredimensiona, aumentan los impuestos para poder sostener el estilo de vida de los desgobernantes.

Por lo tanto, siempre que exista y se mantenga el consumismo humano de un bien o servicios, los inversionistas que saben que los rubros que aumentan y monetizan sus ingresos son la alimentación, las medicinas, la creación de virus pandémicos, empresas off shore, llenar encuestas online, estar entramados viendo vídeos, estos aspectos son más rentables que invertir en educación y formar profesionales capacitados en la población.

Fernando Antonio Salas Granado

Bibliografía.

Ariel García, F. (2021). Matrix: Resurrecciones: quién es quién y todas las claves del esperado regreso de la saga que dejó su huella en el cine de ciencia ficción.- Argentina: Diario La Nación. Disponible en: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/cine/matrix-resurrecciones-quien-es-quien-y-todas-las-claves-del-esperado-regreso-de-la-saga-que-dejo-su-nid21122021/

Blades, R. (1980). Maestra vida.- New York: Fania Records. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=NZzU2gUZmeQ

Gallegos, R. (1929). Doña Bárbara.- Caracas: Monte Ávila Editores.

Harris, T. (Productor), Schumacher, J. (Dirección). (1993). Un día de furia [Película]. Estados Unidos: Warner Bros.

Lavoe, H. y Colón, W. (1983). Juanito Alimaña.- New York: Fania Records. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=8n5RNPzpcVg

Quijano, A. (1984). América Latina: Los vicios del círculo. La crisis económica en América Latina.- Puerto Rico: CEREP.

Regil Velasco, A. (2019). ¿Acabar con los pobres o con los ricos?.- México: El Economista. Disponible en: https://www.eleconomista.com.mx/opinion/Acabar-con-los-pobres-o-con-los-ricos-20190515-0039.html

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