Epistémicidas

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Fuente: Oleksandr Alokhin

En la villa del Señor Dios, no todo es paz y armonía, las nubes grises también forman parte del ecosistema. Los datos, la información, el conocimiento, han transcendido en el tiempo, se puede considerar que son inmortales.

Afanosamente, el ser humano, ha pretendido socavar, eliminar, quemar, borrar de la existencia; la memoria colectiva y el legado de las culturas antiguas, presentes y futuras.

Traigo a colación la efectividad que poseen los epistemicidas del presente Venezolano, en un artículo publicado en el Diario Aporrea, de fecha Lunes, 25/01/2021, titulado: ‘Catalogadas como “No Prioritarias” dentro del Curriculum Nacional: Profesores Universitarios se pronuncian ante la eliminación de las Carreras Humanísticas’.

Donde hacen la siguiente aseveración: “Al eliminar las carreras humanísticas o restarles la importancia que tienen, el gobierno intenta hacer ver que estas carreras han sido la causa del desastre nacional, o son un obstáculo para el desarrollo productivo del país y que una vez eliminadas, el país se convertirá en una potencia económica y tecnológica” (Aporrea, 2021).

Por lo anteriormente expuesto, existen desgobernantes que consideran, es más productivo sembrar la tierra, que desperdiciar el tiempo leyendo o estudiando, otros seudo-gobernantes, han secundado su opinión, alegando que si le dan educación al pueblo sería peligroso, porque podrían pensar, discernir, analizar y no se podrían manipular; perderían los votos que con tanto esfuerzo se han ganado con las regalías, el pan y el circo que han montado.

Precisamente ahí es donde está el detalle, que cuando se planifica un presupuesto anual, el primer sector a quienes les recortan las finanzas es a la cultura y la educación, en todos sus niveles, cabe destacar, que descerebrar a los ciudadanos, es destruir la conexión de conocimientos que debe tener un país para poder ser progresista.

Existen grupos que mantienen una empatía y deseo incondicional de perpetuar el aprendizaje clandestinamente, por una simple razón, en las bibliotecas, archivos, centros de documentación e información, se confabulan para evitar la desidia, la orfandad, la negación y austeridad del acceso a la información, que tanto requieren los niños, adolescentes, adultos, abuelos y las subsiguientes generaciones.

Por décadas, el conocimiento ha sido perseguido, quemado, bombardeado, por bibliocastas, epistemicidas, dictadores, etc., con la finalidad de quién destruye el cerebro de un individuo, lo transforma en un autómata, lo convierte en el más infeliz o tal vez feliz de los esclavos, esperando que le den dadivas, limosnas o bonos. Destruir el conocimiento, es la actitud más antiprogresista, es una declaración de dependencia, pasividad, aceptación, conformismo y resignación.

Si, la sociedad está cambiando, todo está siendo sometido a un proceso de profunda alteración y redefinición, no es posible pensar que un grupo de epistemicidas, mantengan una discrepancia de formación educativa para evitar el progreso colectivo.

La enajenación, restricción y la falta de presupuesto para la actualización de los contenidos académicos, los maestros, los profesores, el personal administrativo y obrero, con salarios miserables, es tan grave como el hecho de que, la educación que pretenden imponer es la ideología de supuestos dioses que van defecando demonios.

Todo tiene que llegar a su fin, solo Dios dirá cuándo será, en este proceso de éxodo, mantenemos la convicción de que la educación debe seguir siendo formación, información, transmisión de conocimientos, enseñar al niño, a los adolescentes, adultos, a todos aquellos que deseen aprender, que deben internalizar que hay que saber para poder vivir, mejorar y evolucionar en la sociedad que hemos nacido y  promover el emprendimiento.

Todo es cuestión de retomar la disciplina de la lectura, la escritura, siendo el medio fundamental de comunicación; desde tiempos milenarios, cambiar la flojera colectiva no es fácil, pero tampoco imposible, ya que la lectura te enseña a vivir, la escuela, el liceo y las universidades son semilleros, un gimnasio, un campo de entrenamiento para la vida, a todo aquel ciudadano que desee progresar.

Ya no convivimos en tribus, no somos primitivos y no debemos aceptar ideologías destructivas que deformen el cerebro de cada individuo; con el transcurrir de los años, ha sido evidente que debemos empeñarnos en que la información, el conocimiento, los saberes, sigan transcendiendo en el tiempo, para seguir forjando más profesionales de todas las áreas fundamentales del conocimiento, porque a través de ella, es como se logra la independencia y se gana el progreso intelectual en el mundo de hoy.

Fernando Antonio Salas Granado

Bibliografía.

Aporrea (2021). Catalogadas como “No Prioritarias” dentro del Curriculum Nacional: Profesores Universitarios se pronuncian ante la eliminación de las Carreras Humanísticas.- Caracas: Aporrea. Disponible en: https://www.aporrea.org/educacion/n362312.html

2 comentarios en “Epistémicidas

  1. Veronica Riveros

    Es una pena y te comento que aquí en Chile también se está dando la misma tónica, eliminando la cátedra de filosofía en las universidades e historia de la malla curricular de la enseñanza básica y media. Por eso tenemos que defender el derecho al conocimiento que tienen todos los individuos, como bibliotecarios debemos tener claro el rol social que es inherente a nuestro compromiso como custodios y puentes entre los usuarios y la información.

    1. Fernando Antonio Salas Granado Autor del post

      Hola que tal!!!

      Muy acertadas tus palabras, es una ardua y milenaria lucha por impedir la enajenación del conocimiento, la única manera de impedirlo es mantenernos unidos y divulgar la información, que nos lean y escuchen, lo que en realidad esta pasando.

      Gracias, por tu opinión.

      Saludos a todos por esos lares.