El rol del docente en la sociedad del conocimiento

 

aprendizaje

Imagen de Harish Sharma en Pixabay

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Hoy hablaremos de la importancia del docente en la sociedad de la información. Presentaré algunos cuestionamientos, definiciones y la perspectiva de la Sociedad Internacional para la Tecnología en la Educación (ISTE) sobre los roles del docente. La tecnología y todo lo que esta implica, es un tema del que se habla desde hace décadas en distintas mesas de discusión. Pero al ser un tema siempre actual, dinámico y de suma importancia, todas las discusiones son relevantes e impactan prácticamente cada ámbito de la vida humana, entre ellos, el ámbito educativo. 

Con anterioridad, he publicado en Infotecarios un artículo titulado Docencia Digital. El tema me interesa por mi propia experiencia como docente en la Universidad Panamericana, aunada a formar parte del equipo de Tecnologías de Información, de Innovación Educativa  y actualmente como bibliotecaria académica en la Biblioteca de la universidad. Este caminar, me ha permitido constatar que se requiere de  un esfuerzo constante para proveer de las herramientas tecnológicas adecuadas a la comunidad universitaria. Pero una reflexión obligada es si el uso de estas herramientas al interior de una institución educativa, la hace ya formar parte de lo que llamamos sociedad de la información o del conocimiento. Como se cuestionaba Burch (2005) en la sección Sociedad de la Información/Sociedad del Conocimiento del libro colectivo Palabras en Juego: 

“¿Vivimos en una época de cambios o un cambio de época? ¿Cómo caracterizar a las profundas transformaciones que vienen con la acelerada introducción en la sociedad de la inteligencia artificial y de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC)? ¿Se trata de una nueva etapa de la sociedad industrial o estamos entrando en una nueva era?”

Este es un cuestionamiento que se hacía la autora alrededor del año 2005. Han transcurrido ya 15 años ¿Seguirá teniendo validez? Burch menciona algunos términos que más adelante intentaré definir y aclarar para poder sentar las bases de una discusión que se pueda dar en el mundo académico, en el cual me desempeño, y realizar aportaciones para orientarnos hacia un rumbo correcto. 

 “Aldea global”, “era tecnotrónica”, “sociedad postindustrial”, “era -o sociedad- de la información” y “sociedad del conocimiento” son algunos de los términos que se han acuñado en el intento por identificar y entender el alcance de estos cambios. 

En la educación, intervienen varios actores sobre un escenario en donde se desarrolla el tan mencionado proceso de enseñanza-aprendizaje, Y a lo largo del tiempo sobre este escenario, educadores, psicólogos, filósofos y una gran diversidad de personas comprometidas con el tema,  han plasmado distintas teorías, ideas y planteamientos con el fin de que este proceso tenga una verdadera influencia sobre la persona y se cumpla el objetivo principal que persigue: desarrollar al máximo las potencialidades de quien recibe educación.

La educación debe orientarse a preparar a los ciudadanos para enfrentar tanto las características de su propia sociedad multicultural y heterogénea como a los fenómenos mundiales como la globalización y lo que implica la llamada sociedad del conocimiento. Esto supone también que esa educación debe responder al avance tecnológico en el cual, voluntariamente o no, se encuentra inmersa.   

Me centraré entonces, dada la importancia del concepto para el ámbito educativo, en intentar definir específicamente lo que es una “sociedad del conocimiento”.  Quisiera plantear que una sociedad del conocimiento es algo a lo que se tiende, a lo que se pretende llegar pero no como una meta estática que se alcanza y ya, sino como un objetivo al cual se llega y entonces, se desencadena una serie de procesos dinámicos para permanecer allí, para no perderse, para no retroceder y encontrarnos otra vez en donde como sociedad comenzamos. 

En repetidas ocasiones los términos dato, información y conocimiento se utilizan de manera indistinta. Pero para efecto de estas reflexiones debemos diferenciarlos y hacerlo muy bien. En términos generales, un dato, se percibe normalmente como un hecho aislado, de forma intuitiva, se diferencia de la información en que ésta se percibe como algo más significativo pero, también debemos reflexionar sobre el término conocimiento. 

Como antecedente del término “sociedad del conocimiento”, surge el término “sociedad de la información”. En su libro “El advenimiento de la sociedad post-industrial”, el sociólogo estadounidense Daniel Bell (1973) introdujo la noción de la “sociedad de la información” donde plantea como eje principal de la sociedad al conocimiento teórico y que los servicios basados en el conocimiento habrán de convertirse en la estructura central de la nueva economía y de una sociedad apuntalada en la información. El término se retoma en la época de los ochentas y noventas con el surgimiento del desarrollo tecnológico. Poco después la UNESCO propone el término “sociedad del conocimiento” o “sociedad de los saberes”.

Lapeyre (2010) en su documento digital “Sociedad del Conocimiento, TIC y Educación” plantea un desarrollo que me parece muy interesante para llegar al concepto de sociedad del conocimiento. menciona lo siguiente:

Dato Sociedad Tecnológica. Los miembros de la sociedad son individuos con funciones específicas para que la sociedad prospere.

InformaciónSociedad de la Información. Los miembros de la sociedad son personas con habilidades para manejar y compartir información.

Conocimiento→Sociedad del Conocimiento. Ciudadanos con capacidades que les permiten tomar conciencia y actuar sobre su contexto.

Es bueno buscar una sociedad con miembros que la lleven a funcionar, pero no podemos hablar solamente de funcionalidad sino que ésta cobre sentido en el contexto de la cultura en donde se encuentra. Y necesariamente, hablar de conocimiento exige hablar de la gestión de éste y su relación con  las tecnologías de la información y comunicación (TIC).

Tomo el planteamiento de Burch (2005) y comparto por completo la idea de un proyecto de sociedad donde la información sea un bien público, no una mercancía, la comunicación un proceso participativo e interactivo, el conocimiento una construcción social compartida, no una propiedad privada, y las tecnologías un soporte para todo ello, sin que se conviertan en un fin en sí.

Dado el desarrollo del ámbito tecnológico y su repercusión en otros ámbitos como el educativo, algunas instituciones se han dado a la tarea de establecer estándares y algunas estrategias como lineamientos para orientar en estos temas. Entre ellas, se encuentra la Sociedad Internacional para la Tecnología en la Educación (ISTE). Esta asociación ha establecido estándares, que todo maestro que desea ser efectivo e involucrar a los estudiantes en su clase, debe tener. Estos estándares fueron publicados inicialmente en el año 2000, revisados posteriormente en el año 2008 y actualizados en 2017. Es interesante observar la evolución de éstos a lo largo de estos años. Profundizaré esto, y también los estándares planteados para los estudiantes  en un post posterior. Los estándares actuales para los docentes son los siguientes:

Iste docentes

Fuente: ISTE

El objetivo es que el docente sea no solamente un profesional empoderado sino un catalizador del aprendizaje. ¿Qué implica cada estándar? A continuación me permito hacer un resumen de cada uno.

Aprendiz. Los docentes buscan aprender sobre pedagogía y tecnología, participan activamente en redes de aprendizaje, investigan sobre ciencias del aprendizaje. 

Líder. Dirigen y empoderan a sus estudiantes para adoptar recursos digitales y herramientas de aprendizaje. Consideran la diversidad de necesidades de los estudiantes y aseguran el acceso equitativo a la educación. 

Ciudadano. Crean experiencias para que sus estudiantes puedan contribuir a su comunidad. Considera el trabajo con honestidad académica  para proteger los derechos intelectuales. Orienta a sus estudiantes para que sean capaces de gestionar su identidad digital. 

Colaborador. Colabora tanto con otros docentes como con estudiantes buscando mejorar sus  prácticas. Promueve el uso de herramientas colaborativas. 

Diseñador. Diseña actividades y entornos de aprendizaje buscando crear, adaptar y personalizar en lo posible,  las experiencias de aprendizaje considerando la diversidad de estilos de los estudiantes. Aplica principios de diseño instruccional para crear entornos de aprendizaje digitales  innovadores.

Facilitador. Busca que sus estudiantes apropien los objetivos de aprendizaje y sean gestores de su propio aprendizaje. Utiliza estrategias innovadoras para resolución de problemas Fomenta la creatividad. 

Analista. Comprende, utiliza e interpreta datos para mejorar sus estrategias de enseñanza. Se apoya en la tecnología para diseñar evaluaciones tanto formativas como sumativas, retroalimenta e informa. 

Esta es solamente una perspectiva, pero existen muchas. El reto del docente es tomar distintos modelos, investigaciones, prácticas, estrategias y otros recursos para modelar un estilo propio que combinado con la propia formación, talento y personalidad pueda mejorar el proceso de enseñanza aprendizaje sobre el escenario de la educación de tal manera que se promueva la construcción de sociedades del conocimiento.

*Este post surge como parte del trabajo propio de investigación en la Maestría en Pedagogía cursada por la autora en la Universidad Panamericana.

Referencias

Bell, D. (1973). The coming of post-industrial society; a venture in social forecasting. New York: Basic Books.

Burch, S. (2005). Sociedad de la información / Sociedad del conocimiento. Coordinador Alain Ambrosi, Palabras en Juego. Enfoques multiculturales sobre las sociedades de la información. C & F Editions.

ISTE. (1998). International Society for Technology in Education. https://iste.org/

Lapeyre, J. (2010). Sociedad del conocimiento, TIC y educación.  http://bit.ly/2RV1OwE

Lapeyre, J. (2018). Orientaciones educativas TIC – ICT educational guidance. https://doi.org/10.13140/RG.2.1.3627.1602/1

 

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