El bibliotecario y la investigación en acción

El bibliotecario ha sido identificado como uno de los recursos fundamentales de cualquier investigación.  El rol de la biblioteca como centro de inquisición y de saber, lleva al bibliotecario a tener una serie de competencias de indagación, información, organización y de divulgación.  Rara vez el usuario de la biblioteca considera al bibliotecario como un investigador académico.  Sin embargo, el bibliotecario está en constante revisión de sus prácticas para conocer las necesidades de los usuarios que atiende.  Uno de los métodos idóneos para llevar a cabo el ejercicio de revisión de prácticas y servicios bibliotecarios es la investigación en acción.

«La investigación acción es una forma de cuestionamiento autoreflexivo, llevada a cabo por los propios participantes en determinadas ocasiones con la finalidad de mejorar la racionalidad y la justicia de situaciones, de la propia práctica social educativa, con el objetivo también de mejorar el conocimiento de dicha práctica y sobre las situaciones en las que la acción se lleva a cabo» (Lewin según López de Méndez, 2012).

Klipfel & Carroll exponen que la pertinencia de la investigación en acción en las prácticas profesionales del bibliotecario permite:

  • Probar las suposiciones sobre sus entornos
  • Aplicar lo aprendido de su investigación y práctica instruccional
  • Adherir a las mejores evidencias sobre sus prácticas de enseñanza y aprendizaje

La investigación en acción se enfoca en la práctica del bibliotecario y en la solución de problemas cotidiano y concretos.  Su fin es el mejoramiento de servicios y ofrecimientos.  Keller (2017) señala que los maestros bibliotecarios son quienes mejor han podido aplicar esta metodología:

«Today’s teacher librarians are successfully applying action research to bring about change on such issues as library design, scheduling, staffing, makerspaces, library program evaluation, and collaboration to impact student academic success and meet state standards. Though research in library literature related to these topics provides some understanding, unless action research is conducted in one’s own school, teacher librarians will not know if a proposed or considered change will be effective in their setting» (p. 8).

En su aplicación a los entornos bibliotecarios para el éxito de programas de instrucción, Sagor & Williams según Keller (2017) posee cuatro etapas:

  • Clasificación de la visión y enfoques
  • Articular una teoría
  • Implementar la acción y colectar datos
  • Reflexionar sobre la data recopilada y planificar un curso de acción informada

Estos pasos están entrelazados con el diagrama presentado.

En años recientes, la investigación en acción ha cobrado pertinencia a raíz de las demandas de evaluación de servicios por parte de agencias de acreditación.  Dentro de los procesos de evaluación, Free (2011) identifica los procesos de valorización de los servicios bibliotecarios.

«In terms of administration, action research is a practical way to optimize library operations in a cost-effective and evidence-based manner. Action research entails systematically examining the work environment, formulating a problem, identifying possible contributing factors underlying the program, reading what other people have to say about the problem, gathering data about it, analyzing the facts, drawing conclusions about ways to solve the problem, and then acting on the recommendations. As a result of this action research, new questions often emerge generating a cycle of inquiry» (parr. 2).

Incluso, la Universidad de Stanford como la Universidad de Denver han creado libguides reconociendo el valor de la investigación en acción.  Ambos libguides poseen recursos electrónicos e identifican recursos impresos en sus respectivas colecciones sobre el diseño de investigación en acción.  En el caso de ambos liguides, estos están centrados en entornos escolares.  No obstante, estos son pertinentes a las bibliotecas.  La publicación de ambos recursos evidencia el aumento e interés en esta metodología.  En su investigación Vezzosi (2006) comparte que algunos de sus hallazgos al aplicar un diseño de investigación en acción son permite la reflexión constante de los hallazgos y el mejoramiento inmediato de las prácticas empleadas.  A su vez, provee la oportunidad de integrar participantes en el proceso como agentes de interés quienes pueden hacer revisiones y formar parte de la toma de decisiones en torno a los planes que se contemplan implementar.  Este aspecto en particular posee elemento de valores democráticos y de justicia social.

Como institución educativa y democrática, la biblioteca se define como una entidad que sigue dichos valores.  Por lo cual, la aplicación de un método como la investigación en acción para la evaluación de programas instrucción al usuario y actividades afines.

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