¿Cómo intervenir la relación con mi celular?

“Es la responsabilidad de todos nosotros dar un paso atrás y criticar nuestras tecnologías modernas, identificar los problemas, resolverlos y hacer un futuro mejor y más seguro. Es claro que la economía de la atención necesita cambiar. Y tú puedes ser parte de ese cambio”. [Traducción propia] (BrainCraft, 2018).

Dando continuación al post introductorio del mes pasado (Pensamientos iniciales sobre bienestar digital y bibliotecas), me propongo en este a dar algunas pistas que propicien actuaciones de nosotros tanto como bibliotecarios, tanto como personas. Por lo mismo que el cambio debe empezar de adentro hacia afuera, adoptar hábitos saludables y conscientes con la tecnología que nos rodea no resulta tan sencillo como parece, porque efectivamente los diseños de los dispositivos y los software lo dificultan (precisamente son diseñados con ese propósito, llamar nuestra atención). Resultan tan llamativos, inmersivos y distractores que problematizan la relación de las personas con su entorno y con el dispositivo mismo.

Realmente es que son variados los recursos desde los cuales se puede obtener información acerca de los mejores hábitos al momento de usar tecnologías digitales, pero en una revisión de los mismos, me dispongo a destacar algunas recomendaciones que pueden repercutir en la forma de ver las tecnologías digitales, una visión menos “light” de lo que la publicidad muestra o los medios especializados en tecnologías (a veces desde un periodismo publicitario) de las últimas actualizaciones y cómo esto nos puede cambiar la cotidianidad, la mente y el tiempo.

    1. Los colores: una de las recomendaciones más repetidas para establecer límites a los diseños de los dispositivos y sus sistemas software, es de poner en escala de grises las pantallas de los mismos, con la finalidad de que sea, con el paso del tiempo, algo menos estimulante. No quiero decir con esto, advertencia, que el ponerlo en escala de grises de inmediatamente me separe de su uso, pero si hay chip en nuestra mente que se apaga; la vida cotidiana nos demuestra que muchos colores representan sentimientos y, por tanto, al momento de tomar decisiones, prioridades. Así se entiende que los colores son un elemento de manipulación de las mentes, y desactivarlo es un hecho que lo acaba, lo que nos devuelve un poco de control sobre el dispositivo y nuestra atención.
    2. Los momentos: elegir los momentos en que los dispositivos digitales sobran, o son una interrupción para dicho momento en un tiempo y espacio particular. Entonces, por ejemplo, elegir que los momentos de la comida en familia (entre parejas, hermanos/as, amigos/as, etc.) no se permita el uso de tecnologías digitales los hará más naturales, fluidos, presenciales y significativos. Es la posibilidad de agregar valor y respeto a los momentos que son más importantes para uno y que no necesitan de una distracción a la mano sino, al contrario, requieren de todo la atención y disposición. Es darse el lujo de contar con momentos en que las tecnologías digitales no nos preceden en importancia.
    3. Lo físico por encima de lo digital: dar prioridad a la presencialidad con las personas y con las acciones. Por tanto, es seguro que nos contactamos ahora más con las personas desde chats, likes, reacciones a posts, reenvío de memes, y otros, pero si entre este mar de opciones digitales hacemos un intento por encuentros presenciales que demanden un esfuerzo por separar un tiempo y un espacio, esto representa una gran diferencia en nuestra relación interpersonal pero también un alejamiento momentáneo y necesario con nuestros dispositivos, siempre y cuando que la recomendación de

      Imagen obtenida de https://experiments.withgoogle.com/paper-phone

      arriba se aplique.

    4. Exigir a la memoria (propia, no la del celular): acudir a nuestra propia memoria resulta un ejercicio no tan sencillo porque efectivamente las tecnologías digitales nos han soportado recuerdos y datos que tal vez por conveniencia, prioridad, o lo que sea, borramos para que cuando las necesitemos el dispositivo nos lo recuerde desde una notificación, una recomendación “inteligente” o una simple búsqueda. Nuestro cerebro es un músculo que requiere ejercitarse, y que mejor por empezar usando menos nuestros dispositivos para llegar a una dirección a la que no vamos por primera vez, para recordar qué se necesita en la alacena o, aunque parezca sorprendente, aprenderse el número celular de nuestros padres, parejas y/o hijos (vaya y los necesitemos, y ¡el celular descargado!).
    5. Adiós notificaciones: Las notificaciones de los dispositivos móviles fueron una idea útil cuando las únicas aplicaciones que lo hacían correspondían a personas (correo, facebook, twitter, whatsapp, etc.). Pero desde las notificaciones ahora nos hablan son las aplicaciones, inteligencias artificiales que han sido diseñadas con el único propósito de llamar nuestra atención para que gastemos tiempo en/con estas. Por esto, resulta un gran alivio poner en OFF las notificaciones de las aplicaciones, así la lucecita que titila o la pantalla del dispositivo no se encienden una y otra vez durante el día avisándote no sé qué cosa has dejado de hacer dentro de la historia de la aplicación.

Es posible que sólo algunas de estas recomendaciones le funcionen para empezar a establecer límites a esta relación que ha establecido con su dispositivo móvil, con el que pasa más tiempo que con cualquier persona que tiene en su primer círculo de relaciones interpersonales. Importante hacer un esfuerzo por restarle importancia a la existencia de estos dispositivos digitales, y que la próxima vez que salga sin su celular no esté acompañado de una maldición que lo obligue a regresar por este, sino que, al contrario, sea una oportunidad más para observar la ciudad o simplemente hacer nada mientras espera en la sala para su cita médica (eso también está bien y nuestra mente lo necesita).

Recursos recomendados

Bowels, N. (2018). Is the Answer to Phone Addiction a Worse Phone? Recuperado 31 de octubre de 2019, de The New York Times website: https://www.nytimes.com/2018/01/12/technology/grayscale-phone.html

Retina, E. P. (2019, octubre 27). Cuatro señales de que estás enganchado al móvil y tres formas de romper su hechizo. Recuperado 31 de octubre de 2019, de EL PAÍS RETINA website: https://retina.elpais.com/retina/2019/10/22/tendencias/1571743749_331457.html

Take Control. (s. f.). Recuperado 31 de octubre de 2019, de Center for Humane Technology website: https://humanetech.com/resources/take-control/

BrainCraft (2018). The Attention Economy Needs to Change. But How? Recuperado 31 de octubre de 2019, de https://www.youtube.com/watch?v=cSoAs2gRUtY

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