Serie #BibliotecasEnCasa: Bibliotecarios en acción

Bibliotecarios en acción

Las bibliotecas físicas podrán cerrar, pero la biblioteca debe reforzar su presencia virtual. Ahora más que nunca, debemos reflexionar sobre la pertinencia de los recursos digitales y los servicios remotos que ofrecen la bibliotecas públicas y escolares

Los bibliotecarios siempre han sabido que una persona que pueda resolver sus necesidades de información haciendo uso de recursos físicos o virtuales de calidad es una persona que tendrá mejores oportunidades laborales, mejor calidad de vida y mejor capacidad para aprender a aprender. Eso es lo que conocemos como “Alfabetización informacional”, y es uno de los pilares de la misión de la biblioteca pública, tal y como lo dice la IFLA.

Pero del dicho al hecho hay mucho trecho, como decimos acá en Colombia. Aunque muchas bibliotecas han hecho avances maravillosos en darle sentido a sus colecciones y en potenciar las oportunidades de formación de sus usuarios, aún falta camino por recorrer en este camino de la “Alfabetización Informacional”, en particular con recursos digitales y en entornos virtuales.

En una coyuntura como la del Coronavirus, donde el mundo se ve enfrentado a retos como la educación a distancia y el acceso a recursos web para la educación y entretenimiento en casa, los bibliotecarios deben actuar ya y servir a sus usuarios de forma remota. El día que volvamos a las bibliotecas, los cafés y los colegios, aprenderemos lo valioso que es estar juntos, para hacer cosas que solo podamos hacer juntos y que solo podamos compartir en persona. Pero mientras tanto, que sea este el momento de internalizar lo siguiente: que las bibliotecas son las instituciones que mejor pueden enseñarles a maestros, padres de familia, rectores de colegios, abuelos y estudiantes cómo usar Internet para acceder a información de calidad.

En las bibliotecas siempre se ha reconocido que Internet es una herramienta básica de formación y acceso, pero no siempre se ha logrado integrar esa herramienta de forma significativa a los servicios. Los bibliotecarios temen que su biblioteca se convierta en un “café internet” pero tampoco pueden dejar de ofrecer computadores con acceso a la web en comunidades donde este es un bien escaso. En otras bibliotecas, el portal web es una cosa de los técnicos y los recursos digitales un problema que le compete a alguien más, y la divulgación digital se convierte en una repetición de información que poco aporta al desarrollo de una conversación elevada.

Acá unos bonitos ejemplos de bibliotecas que han pensado la integración de las herramientas digitales de forma que éstas aporten a su misión:

En biblioteca digital Bogotá, encontrarán ejemplos de recuperación de memoria histórica, de desarrollo de habilidades digitales, de acceso a la salud y al gobierno. Todos son proyectos realizados en bibliotecas y son ejemplos de lo que hace que una biblioteca sea mucho, pero mucho más que un edificio con dotación.

Durante años trabajé en la Biblioteca Nacional de Colombia y vi cómo los tecnócratas solo pensaban en subir sus cifras de conectividad y de dotación tecnológica y poco pensaban en qué iban a hacer bibliotecarios y maestros, y la sociedad en general, con tanto cacharro y con tan poca capacitación y contenidos de calidad. Pensando en eso, me retiré de mi trabajo y me dediqué a esto del emprendimiento. La plataforma MakeMake no es un experimento, ni es un producto mínimo viable. Es un proyecto robusto, que está en la red de bibliotecas de Austin, Texas, pero también en las bibliotecas comunitarias de Ratón de Biblioteca en Medellín, Antioquia. Estamos llegando a la ruralidad con micro-servidores locales inspirados en el BiblioBox (un proyecto de unos bibliotecarios franceses) y también llegamos a los hogares de niños de colegios públicos que ahora comparten un cuento con sus papás en casa.

Cajita Comfenalco Quindio

Desde hace más de cinco años dirijo esta plataforma de libros en español para niños y jóvenes. La creé a pulso junto con un equipo maravilloso y gracias al apoyo de muchos editores que han creído en la necesidad de dar a nuestras bibliotecas lo mejor de nuestra literatura. Siempre estamos pensando en cómo mejorar la plataforma para que sea más accesible. Este año actualizamos MakeMake con una nueva versión que permite una navegación más efectiva, búsqueda de nuestros libros por materias y categorías, clasificación de los libros por materias de BISAC y se alinearon los libros con las competencias de lectura definidas en el Ministerio de Educación de Colombia como DBA (Derechos Básicos de Aprendizaje). Si quieren conocer más MakeMake y su actualización pueden ver el siguiente video que da un recorrido por la plataforma:

MakeMake busca dar acceso a lecturas de calidad y acompañar al maestro y al bibliotecario en su uso. No queremos reemplazarlos sino fortalecer su rol de mediadores, dándoles actividades y recomendaciones que fomenten el diálogo lector. Este año como parte de nuestro compromiso de acompañamiento a promotores, profesores y bibliotecarios nos hemos comprometido con un plan de lectura el cual incluye 30 libros recomendados y 30 actividades orientadas temáticamente. Pueden ver el plan completo aquí: https://media.wix.com/ugd/538b11_b87baf8dc7554bbca2fc2be5d00c5a7b.pdf

Al que le guste nuestra propuesta, me puede escribir directamente a catalina@makinaeditorial.com. Nos encantaría tenerlos en esta comunidad lectora.

Por último, los dejo con un regalo de libros de nuestra plataforma MakeMake, los cuales podrán leer sin ningún registro ni compromiso hasta el 23 de marzo acá: https://makemake.com.co/coleccion/libros-gratuitos/

 


Catalina Holguín (Literata, exbibliotecaria, editora, directora de Plataforma MakeMake, docente e investigadora de la Maestría de Estudios Editoriales del Instituto Caro y Cuervo y catedrática de la Maestría de Humanidades Digitales de la Universidad de los Andes)