Tecnologías en bibliotecas populares: brecha digital, bibliotecario incrustado y silencio

Fuente: Biblioteca Carlos Keen

Este año estuve recorriendo bibliotecas públicas y populares por la provincia de Buenos Aires. Este estas son unas breves reflexiones de mis charlas con colegas y observaciones principalmente sobre el uso de la tecnología en las bibliotecas de carácter comunitarias, públicas y/o populares. Me llama la atención como las bibliotecas públicas, populares o comunitarias se están adaptando a los usuarios y a la cultura de estos tiempos. Como hemos dicho por estos espacios de Infotecarios, con los libros no basta. ¿Qué efectos ha producido la introducción de la tecnología informática en la biblioteca y su relación con los usuarios?. Aquí les dejo algunas de las situaciones que me han comentado y he observado. Quizás vos tengas muchas más. Te invito a compartirlas si lo deseas en este espacio.

Situación 1:

Romper la brecha  digital

En el pueblo, según la bibliotecaria, el costo de la banda ancha es altísimo para la mayoría de sus pobladores, gran parte de ellos de clase media baja y baja, muchos con trabajos rurales. La biblioteca ofrece Wifi y en su interior. Las autoridades han discutido si dejar la forma de acceso público o restringido, a través de un usuario y contraseña. La bibliotecaria cuenta el caso de varias personas del pueblo que se acercan fuera del horario de la biblioteca para conectarse a Internet. “Si se le coloca un acceso restringido, el “pueblo” perdería una forma de no acceder que no tendría, aumentando aún más la brecha digital.

El impacto de la biblioteca se muestra cuando cuenta que los niños esperan que se abra la biblioteca para ir corriendo a la computadora y entrar a Internet para hacer la tarea. Incluso, para ayudar a los habitantes del pueblo a realizar trámites varios. 

Situación 2:

Aprendizaje colaborativo y el bibliotecario incrustado en la biblioteca popular

La bibliotecaria vé que esos niños en la biblioteca se ayudan a utilizar Internet como recursos de aprendizaje entre ellos, de forma colaborativa.

El hecho de encontrar los artefactos bibliográficos y los digitales, genera una sinergia que ayuda a que esta forma de aprendizaje se realice en la misma. Aquí parece que se borra el límite de la información digital, en la web, a través de cualquier dispositivo y el material bibliográfico físico. Y el bibliotecario actúa como mediador de esa instancia de aprendizaje “incrustándose” en los grupos de aprendizaje “pequeños” usuarios. La biblioteca es una extensión de la escuela, donde se juntan lo virtual y lo presencial, junto con el bibliotecario como mediador entre estos dos mundos.

Situación 3:

Sala de lectura ahora con computadoras y wifi, dejó de ser el templo del silencio solo de a ratos

El hecho de colocar computadoras en las mesas del salón principal de lectura modificó la relación de los usuarios con la biblioteca. Hasta un tiempo, me dice la bibliotecaria, ya no las utilizan, “tienen los celulares, ¿para qué?, me dicen”. O sea, casi que para algunos no tiene sentido computadoras en las bibliotecas. Y también hace dos años colocaron Wifi. El usuario y contraseña figura en la cartelería. Sin embargo, me dice que la “paz”, en varias horas volvió a reinar hasta que se realizan algunos talleres, y algunos lectores se quejan del ruido de las aulas. Cuando salí de la biblioteca, una usuaria dejaba la sala enfatizando el silencio para el estudio. Esa biblioteca es una muestra que también es un servicio que se le puede ofrecer a los ciudadanos: un espacio donde desconectarse para conectarse con la lectura y el estudio.

 

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