Taxonomías corporativas: un mundo de posibilidades para los bibliotecarios fuera de las bibliotecas

Para comenzar a hablar de taxonomías corporativas, podemos primero diferenciar tres tipos de vocabularios controlados que suelen ser usados en forma indistinta, aunque son bastante diferentes: taxonomías, tesauros y ontologías.

Brevemente podríamos definirlos de la siguiente manera:

  • Las taxonomías son vocabularios controlados en los cuales los conceptos se organizan en forma jerárquica, en una estructura arborescente, mediante la relación entre términos específicos y genéricos.
  • Los tesauros son vocabularios controlados que incluyen una estructura jerárquica y a los cuales se agregan relaciones asociativas (términos relacionados), relaciones de equivalencia (intralingüísticas -equivalencias semánticas- e interligüísticas -tesauros multilingües-) y notas explicativas (de alcance, de historia, etc.).
  • Por último, las ontologías son vocabularios controlados que organizan los términos en clases, es decir, en subgrupos de términos dentro de un modelo mayor que comparten una o más características. A estos subgrupos se aplican relaciones específicas, generando a partir de ellas un mapa semántico en un área temática o contexto en particular.

 

Taxonomy starter kit

Fuente: Milner, A. (2010). Taxonomy Starter Kit.

 

Las taxonomías son llamadas también “Sistemas de Organización del Conocimiento” o Knowledge Organization Systems (KOS) como conjuntos de palabras organizadas con el fin de controlar el uso de términos en un campo o contexto determinado y así mejorar la recuperación de la información.

En las bibliotecas… los bibliotecarios hemos trabajado siempre con vocabularios controlados. Especialmente los utilizamos para analizar el contenido de los documentos al ingresarlos a la colección, para hacer control de autoridades y para asignar signaturas topográficas.

Fuera de las bibliotecas… cada vez más las taxonomías están saliendo del ámbito de las bibliotecas para ocupar un lugar protagónico dentro de las organizaciones. Ya sea en sus sistemas internos, usando herramientas como Microsoft SharePoint como en sus sitios web, las organizaciones hoy en día invierten recursos para definir sus propias taxonomías, y así organizar el registro y la recuperación de toda la información que surge de su actividad.

 

Taxonomías Corporativas

 

Las “Taxonomías Corporativas” o Corporate taxonomies son un tipo de vocabulario controlado que re?eja el contexto, la audiencia y los contenidos de una organización determinada, y que permite la representación de todos sus objetos informativos en intranet y en internet (Agudo y Centelles, 2005).

Pueden definirse cuatro tipos de taxonomías corporativas:

  • Funcionales: representan el modelo de negocio y organizan la información en base a servicios y/o funciones que la empresa realiza.
  • Organizacionales: representan la estructura de la organización, sus departamentos, denominaciones y funciones.
  • Temáticas: categorías y etiquetas en base a la naturaleza del contenido o a las áreas temáticas de las que trata el contenido.
  • Mapa del sitio: taxonomías para estructurar los contenidos del sitio web de la organización.

Las taxonomías corporativas son utilizadas en todo tipo de organizaciones: empresas, organizaciones no gubernamentales, sector público, organismos internacionales, etc. Como ejemplos podemos mencionar la sección “Temas comerciales” en el sitio web de la Organización Mundial del Comercio, la sección “Temas” en el sitio web del Banco Interamericano de Desarrollo o la sección “Temas de salud” en el sitio web de la Organización Panamericana de la Salud, entre otras.

También encontramos taxonomías al interior de diferentes sitios web muy populares de empresas y medios. Estas nos permiten recuperar información a través de la función “autocompletar”, por ejemplo para conocer el estado del tiempo con Weather Channel, comprar un ticket de avión usando Despegar.com, o comprar electrodomésticos en Amazon.com.

Según plantean Agudo y Centelles (2005) en todo proceso de elaboración de una taxonomía corporativa:

  • Debe plantearse como un proyecto riguroso, con etapas de?nidas, recursos asignados, un calendario y plazos predeterminados.
  • Deben analizarse previamente tres elementos clave de la organización en la que se aplicará: el contexto, la audiencia y los contenidos.
  • Será necesario lograr la participación de todos los miembros de la organización, en especial de los órganos decisorios, de la audiencia y de los productores de contenidos.

 

Taxonomy lifecycle

Fuente: Stockham, L. G. y Vadnere, G. (2007). Best Practices in Implementing Taxonomy for Enterprise Information Management.

 

¡Un mundo de posibilidades!

 

Miles de sitios web se crean día a día, muchas organizaciones se lanzan a la web o comienzan a desarrollar intranets y portales informativos para el personal. Esto significa que tenemos muchísimas posibilidades para ofrecer nuestros servicios y conocimientos técnicos en la construcción de sistemas de información y taxonomías corporativas ¡No dejemos pasar la oportunidad!

Para profundizar:

 

 

Algunos ejemplos de herramientas para crear taxonomías:

 

Gratuitos:

Pagos:

 

Un comentario en “Taxonomías corporativas: un mundo de posibilidades para los bibliotecarios fuera de las bibliotecas

  1. Graciela Noelia Noblega

    Las taxonomías corporativas, son vocabularios
    controlados. Elementos principales del conocimiento en las organizaciones.
    Analizan contexto, audiencia y contenidos.
    Brindan servicios. Estructuran información de sitios webs, categorizan y
    etiquetan su contenido mediante temas. Un producto de la biblioteca a la
    empresa.

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