No pude evitar reírme por las cosas que uno pudiera pensar con sólo el título de este post, sin embargo, no me refiero a aquellos vertebrados que mutilan los materiales de los acervos, sino al servicio que varias bibliotecas, la mayoría de ellas norteamericanas, han implantado al brindar perros y gatos para ayudar a lidiar con el estrés a