Ya sean universales, medievales, infinitas,  misteriosas o clandestinas, todas comparten una característica en común. Son creaciones de la mente de un autor, fruto de una rica imaginación; y aunque quizás algunas puedan contener algunos atisbos de realidad, siempre resultan ser… bibliotecas de ficción. “Después de la verdad, nada hay tan bello como la ficción“ (Antonio Machado)