Hace unas semanas un usuario de la biblioteca me dedicó las siguientes palabras: «Yo no podría ser bibliotecaria.  Es una profesión aburrida.  Lo único que hacen es esperar a que los estudiantes vengan para buscar libros.  ¡Ni si quiera les da estrés!»  Al contarle esto a mis colegas me preguntaron si fue un estudiante de