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¿No? Juzgar al libro por su tapa y el #BookFaceFriday

Hay muchas banalidades que se tejen alrededor del libro, pero la afirmación “no juzgue al libro por su tapa”, es sin dudas el lugar común más general. Oscar Wilde sostenía que sólo la gente superficial no juzga por las apariencias —y en el caso de #bookfacefriday, no puedo estar más de acuerdo— si hay algo que podemos hacer sin temor a equivocarnos es juzgar un libro por su tapa.

La cubierta es el gancho del libro. Es una metamorfosis que transforma el objeto de palabras a imagen, a través de un complejo proceso de creación. Es un arte capaz de cautivar, de mostrar, advertir e insinuar, otra obra de arte. La tapa no es una epifanía, es puro ingenio humano.

En sus inicio, la función de la tapa era más práctica que estética. Hace seis mil años, en Mesopotamia, las tablillas de arcilla eran resguardadas en cajas de cuero o madera. La cubierta solo cumplía un objetivo funcional.

Durante la Edad Media, los códices fueron resguardados en madera, posteriormente recubiertos de cuero y adornados con distintas representaciones, por medio de la técnica del gofrado.

En la alta Edad Media y el Renacimiento, al uso de pieles en las tapas, se añadieron las telas, los bordados con aljófar, oro, plata y piedras preciosas ¡Todo un objeto de lujo!

Evangelio de Lindau. Manuscrito hecho en la Alta Edad Media.

Evangelio de Lindau. Manuscrito hecho en la Alta Edad Media.

No fue hasta finales del Siglo XIX, con las cubiertas impresas, cuando a los libros se le da una ilusión de homogeneidad. Paradójicamente, hoy en día, cuando los diseñadores de cubiertas logran romper con el sentido de uniformidad, caemos seducidos por la imagen en la tapa. Y eso bien lo sabe Chip Kidd, el diseñador que ha convulsionado la gráfica de los libros en Estados Unidos.

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Llevamos al público historias. Estas historias pueden ser cualquier cosa, algunas son hasta reales. Pero todas tienen algo en común: tienen que tener un aspecto, un rostro. ¿Por qué? Para dar una impresión de lo que nos espera. Quien proyecta libros da forma al contenido, pero también administra  un delicado equilibrio entre los dos.


En el video: Chip Kid en la Conferencia Ted 2012 http://www.ted.com

 

La Biblioteca Pública de Nueva York y su #BookFaceFriday

Ésta biblioteca entendió que el lector sí juzga el libro por su tapa, y lo usaron como estrategia de gamificación en Social Media. Si la comida entra por los ojos… ¿los libros también?

Bookface es un estilo de fotografía que alinea la cara u otra parte del cuerpo junto con una cubierta de libro ¿Parece complicado, no? pero Morgan Holzer, en el cargo de Information Architect, quería dar una imagen más fresca y divertida de la New York Public Library en redes sociales.

Declaró Morgan para El País en 2015, “Cuando posteaba para la @nypl creía que era una buena idea incorporar libros reales de nuestros centros. Estaba buscando nuevas maneras de animar a la gente a participar y me inspiré en Sleeveface, donde la gente usaba portadas de discos para remplazar su cara y pensé. ¿Por qué no?”.

Como estrategia de rebranding, la empleada comenzó compartiendo una foto en Instagram, en agosto del año 2014, con una autobiografía de Rob Lowe y el hashtag #bookfacefriday.

 

Desde ese momento, cada viernes, otras bibliotecas como la Biblioteques de Barcelona o La Burlingame Library de California, junto a librerías y lectores, han publicado miles de fotografías, siguiendo la tendencia #bookfacefriday ideada desde la Biblioteca de Nueva York ¡Toda una celebración de las tapas!

Para cerrar el post —y abrir el debate— me parece que cada tapa encierra un aura de autenticidad, de resumen y de invitación al libro. Como lectores ¿no les ha pasado que caminando por bibliotecas o librerías, perciben un flechazo instantáneo de una cubierta bien lograda?

Yo no leí Lolita, leí Lolita con unos labios rosas en la tapa diseñada por Emmanuel Polanco. No leí Rayuela, leí la primera edición de la Editorial Sudamericana, que llevaba en la tapa una rayuela dibujada con tiza. No leí La insoportable levedad del ser, leí la de la tapa protagonizada por la pintura La pubertad cercana a las Pléyades de Max Ernst.

La insoportable levedad del ser. Autor: Milan Kundera

Y tú, lector o bibliotecario… ¿Juzgas al libro por su tapa?, ¿Te unes al #bookfacefriday? Comenta en las redes sociales, mencionando a @Cleyrauc e @InfoTecarios.

 

 

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Digital Project Manager con más de 5 años de experiencia enfocada en manejo estratégico de redes sociales, en el campo de gestión de información y colecciones fotográficas. Ha sido facilitadora de talleres y ponencias sobre Social Media, el profesional de la información y la difusión de colecciones en la Escuela de Bibliotecología de la UCV, la Fundación Museos Nacionales y El Diario El Nacional, entre otras instituciones venezolanas.
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