Manifiesto IFLA / UNESCO para Bibliotecas Públicas

El hecho de que organismos de carácter internacional como la UNESCO y la IFLA emitan y apoyen manifiestos y directrices sobre bibliotecas, y que para su elaboración se parta de un consenso entre bibliotecarios de distintas latitudes, hace que los principios y propuestas incluidas en ellos se constituyan en un compromiso necesario –o deseable- de cumplir por parte de los países, con posibilidad de generar voluntad política y compromiso de Estado”.

Gloria María Rodríguez Santamaría

Pudiera parecer muy obvio hablar del Manifiesto para Bibliotecas Públicas, recordar una declaración de principios que nació hace más de medio siglo, mencionar un documento que no se renueva desde hace más de veinte años. Pero, aun así, sigue conservando su vigencia. Sigue siendo importante, fundamental, para nosotros como bibliotecarios y muy especialmente para nuestras bibliotecas públicas.

La primera aparición del Manifiesto UNESCO para Bibliotecas Públicas fue en 1949, eran tiempos difíciles, eran los días de la posguerra. Según el profesor Didier Álvarez Zapata (2006, p.16), ese primer Manifiesto respondió al espíritu de “esperanza” de la época. Sostiene que declaraba una abierta confianza en la biblioteca pública como fuerza que debía estar al servicio de la comprensión internacional y, en consecuencia, de la paz. Desde una perspectiva política, señala Álvarez, que hace ver a la biblioteca pública como “nacida de la democracia moderna” y como institución “administrada por el pueblo y para el pueblo”, “fuerza viva al servicio de la educación popular”, que debe dar a los individuos la “posibilidad y el deseo” de “mantener un espíritu crítico y constructivo en cuanto a los asuntos públicos”. En otros términos, la biblioteca pública ha de convertirse en una “universidad popular”.

Más tarde, y como contribución al Año Internacional del Libro, la UNESCO solicita a la sección de Bibliotecas Públicas de la IFLA la revisión del Manifiesto. Surge así el Manifiesto IFLA / UNESCO para Bibliotecas Públicas de 1972. Rodríguez Santamaría (2007, p. 53) afirma que se conservó la esencia de la misión de la biblioteca pública; a su vez, amplió su rol con respecto a la información y a la cultura, e incluyó temas como los nuevos soportes de información y la atención a otros grupos de usuarios: personas discapacitadas y niños. Indudablemente, estuvo dirigido a la comunidad profesional.

Finalmente, luego de dos décadas y de una exhaustiva revisión, sale a la luz el actual y más completo –hasta ahora- Manifiesto IFLA / UNESCO para bibliotecas públicas (1994). Entre los asuntos a destacar, sostiene las intenciones de influenciar a la comunidad en general y a la comunidad profesional, y adiciona la pretensión de influir en todos aquellos responsables de la toma de decisiones y a las autoridades políticas locales y nacionales. A su vez, incorpora temas cruciales: la atención a los grupos minoritarios, las tecnologías, la información comunitaria, el peligro de las censuras y las presiones comerciales sobre los fondos y los servicios, entre otros. Se enfatiza la importancia del acceso libre e ilimitado al conocimiento, la gratuidad de los servicios y la necesidad de una legislación que respalde a la biblioteca pública.

A continuación, lo que pudiera resultar obvio para algunos sirva también de elemental recordatorio para otros acerca de una de las dos declaraciones de principios que sobre bibliotecas IFLA y UNESCO han desarrollado en conjunto:

MANIFIESTO IFLA / UNESCO PARA BIBLIOTECAS PÚBLICAS

La libertad, la prosperidad y el desarrollo de la sociedad y de los individuos son valores humanos fundamentales. Estos sólo podrán alcanzarse mediante la capacidad de ciudadanos bien informados para ejercer sus derechos democráticos y desempeñar un papel activo en la sociedad. La participación constructiva y la consolidación de la democracia dependen tanto de una educación satisfactoria como de un acceso libre y sin límites al conocimiento, el pensamiento, la cultura y la información.

La biblioteca pública, puerto local hacia el conocimiento, constituye un requisito básico para el aprendizaje a lo largo de los años, para la toma independiente de decisiones y el progreso cultural del individuo y los grupos sociales.

Este Manifiesto proclama la fe de la UNESCO en la biblioteca pública como una fuerza viva para la educación, la cultura y la información y como un agente esencial para el fomento de la paz y del bienestar espiritual a través del pensamiento de hombres y mujeres.

Así pues, la UNESCO alienta a las autoridades nacionales y locales a dar soporte y comprometerse activamente en el desarrollo de las bibliotecas públicas.

LA BIBLIOTECA PÚBLICA

La biblioteca pública es un centro local de información que facilita a sus usuarios todas las clases de conocimiento e información.

Los servicios de la biblioteca pública se prestan sobre la base de igualdad de acceso para todas las personas, sin tener en cuenta su edad, raza, sexo, religión, nacionalidad, idioma o condición social. Deben ofrecerse servicios y materiales especiales para aquellos usuarios que por una u otra razón no pueden hacer uso de los servicios y materiales ordinarios, por ejemplo, minorías lingüísticas, personas con discapacidades o personas en hospitales o en prisión.

Todos los grupos de edad han de encontrar material adecuado a sus necesidades. Las colecciones y los servicios han de incluir todo tipo de soportes adecuados, tanto en modernas tecnologías como en materiales tradicionales. Son fundamentales su alta calidad y adecuación a las necesidades y condiciones locales. Los materiales deben reflejar las tendencias actuales y la evolución de la sociedad, así como la memoria del esfuerzo y la imaginación de la humanidad.

Ni los fondos ni los servicios han de estar sujetos a forma alguna de censura ideológica, política o religiosa, ni a presiones comerciales.

MISIONES DE LA BIBLIOTECA PÚBLICA

Las siguientes misiones clave, referentes a la información, la alfabetización, la educación y la cultura, habrán de ser la esencia de los servicios de la biblioteca pública:

  1. crear y consolidar los hábitos de lectura en los niños desde los primeros años;
  2. prestar apoyo a la educación, tanto individual como autodidacta, así como a la educación formal en todos los niveles;
  3. brindar posibilidades para el desarrollo personal creativo;
  4. estimular la imaginación y creatividad de niños y jóvenes;
  5. fomentar el conocimiento del patrimonio cultural, la valoración de les artes, de los logros e innovaciones científicos;
  6. facilitar el acceso a las expresiones culturales de todas las manifestaciones artísticas;
  7. fomentar el diálogo intercultural y favorecer la diversidad cultural;
  8. prestar apoyo a la tradición oral;
  9. garantizar a los ciudadanos el acceso a todo tipo de información de la comunidad;
  10. prestar servicios adecuados de información a empresas, asociaciones y agrupaciones de ámbito local;
  11. facilitar el progreso en el uso de la información y su manejo a través de medios informáticos;
  12. prestar apoyo y participar en programas y actividades de alfabetización para todos los grupos de edad y, de ser necesario, iniciarlos.

FINANCIACIÓN, LEGISLACIÓN Y REDES

  • La biblioteca pública ha de ser, por principio, gratuita. La biblioteca pública es responsabilidad de las autoridades local y nacional. Debe regirse por una legislación específica y estar financiada por los gobiernos nacional y local. Ha de ser un componente esencial de cualquier estrategia a largo plazo para la cultura, la provisión de información, la alfabetización y la educación.
  • Para lograr la coordinación y cooperación bibliotecaria a nivel nacional, la legislación y los planes estratégicos han de definir y promover, también, una red nacional de bibliotecas, basada en normas de servicio convenidas.
  • La red de bibliotecas públicas ha de ser concebida en relación con las bibliotecas nacionales, regionales, especializadas y de investigación, así como con las bibliotecas escolares, de institutos y universitarias.

FUNCIONAMIENTO Y GESTIÓN

  • Ha de formularse una política clara que defina objetivos, prioridades y servicios en relación con las necesidades de la comunidad local. La biblioteca pública ha de organizarse eficazmente y mantener normas profesionales de funcionamiento.
  • Ha de asegurarse una cooperación con interlocutores relevantes, por ejemplo, grupos de usuarios y otros profesionales a nivel local, regional, nacional e internacional.
  • Los servicios han de ser físicamente accesibles a todos los miembros de la comunidad. Esto requiere que los edificios de las bibliotecas públicas estén bien situados, con buenas condiciones de lectura y estudio, tecnologías adecuadas y un horario suficiente y apropiado a los usuarios. Supone asimismo servicios de extensión para quienes no pueden acudir a la biblioteca.
  • Los servicios de la biblioteca han de adaptarse a las necesidades de las distintas comunidades en áreas rurales y urbanas.
  • El bibliotecario es un intermediario activo entre los usuarios y los recursos. Es indispensable su formación profesional y permanente para que pueda ofrecer servicios adecuados.
  • Habrán de establecerse programas de extensión y de formación de usuarios con el objeto de ayudarles a sacar provecho de todos los recursos.

APLICACIÓN DEL MANIFIESTO

Se insta a quienes toman las decisiones a nivel nacional y local y a la comunidad bibliotecaria en general, en todo el mundo, a que apliquen los principios expuestos en el presente Manifiesto.

Este Manifiesto se preparó en colaboración con la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA) y ha sido aprobado por la UNESCO en noviembre de 1994.

 

@rennygranda

REFERENCIAS:

ÁLVAREZ ZAPATA, Didier (marzo 2006). Perspectiva cultural, educativa y política de la biblioteca pública. En: Leitura: Teoria & Prática. Revista semestral da Associaçao de Leitura do Brasil. Año 24, Nº 46.

IFLA. Manifiesto de la IFLA/UNESCO Sobre la Biblioteca Pública 1994 [En línea] Disponible en: https://www.ifla.org/node/7271

RODRÍGUEZ SANTA MARÍA, Gloria M (2007). La biblioteca pública: análisis a manifiestos y directrices. Fondo Editorial COMFENALCO Antioquia. Biblioteca pública vital.

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