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‘Yo soy el Arte’: el Libro de Artista

‘Yo soy el Arte’: el Libro de Artista
Entrevista con Albertina Tafolla

Ya ha sido anunciada la muerte del libro. No conviene preocuparse. Con anterioridad se afirmó el deceso de la novela, el fin de la Historia y el fallecimiento de Dios. En ninguno de los casos se encontró el cadáver. Lo más probable, es que todo cambie para que todo sea igual.

Francisco Sarabia Marchirán
Catálogo de la Primera Feria Alicantina de Libros de Artista, 2013

 

Han pasado varios años desde que nos conocimos en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Guanajuato. Pero ya desde entonces sabía de su esmero, dedicación y disciplina para la producción artística. Ahora, sabiendo de su profesionalización en la encuadernación y la creación de Libros de Artista, no resultaba mejor oportunidad para conocer de viva voz sobre la labor, que entrevistar a Albertina Tafolla, artista mexicana radicada en Morelia, Michoacán. Un acercamiento al Libro de Artista merece ser conducido a partir de sus antecedentes y su concepción actual, para evitar confusiones con otras tipologías de obras editoriales que no precisamente corresponden a la denominación propiamente dicha.

Albertina Tafolla “Nuestra Piel” Libro de Artista (2009)

Albertina Tafolla “Nuestra Piel” Libro de Artista (2009)

Si nos remontamos a los orígenes del libro y del registro de la escritura sobre soportes, podría realizarse un extenso repaso desde el empleo de los materiales, soportes, la caligrafía y métodos de reproducción. Que en diferente medida han posibilitado el añadir elementos formales y visuales para dotar a la obra de un atractivo y cualidades artísticas. Pero como referentes al actual término de Libro de Artista, es fundamental considerar que artistas fundamentales en la historia del arte han realizado obras que bien pueden relacionarse con el concepto; el siempre paradigmático Marcel Duchamp, o el grupo Fluxus, por ejemplo.

Albertina Tafolla “Nuestra Piel” Libro de Artista (2009)

Albertina Tafolla “Nuestra Piel” Libro de Artista (2009)

Pero han existido varios conceptos alrededor del Libro de Artista, tras los cuales se generan confusiones para su recepción, se distorsionan las consideraciones para comercialización y obstaculizan las condiciones para propiciar su creación. Y precisamente por este desconocimiento, Albertina Tafolla descubrió el Libro de Artista estudiándolo, no teniendo claro qué era y tampoco contando con profesores en la materia que le asesoraran u orientaran. Por lo cual, iniciando en 2005 y tras una especialidad en grabado, llegó a España percatándose que el término resultaba muy conocido, siéndole necesaria la documentación a través de libros, artículos, y la asistencia a exposiciones.

“Al principio yo observé que sólo trabajábamos artistas de diferentes ámbitos, a partir de la labor en fotografía, escultura… De todas las disciplinas artísticas, hay un poco de todo. Hay gente que lo hace durante sólo una semana, o dos pero ahí queda. Hay personas que se adentran al dibujo, introducen pintura, escultura, y eso también resulta muy variado. En mi caso, considerando que soy grabadora, no recurro tanto al grabado. Yo aplico más el textil, muchos hilos, muchos materiales pero sí tengo algunos que llevan grabado, dibujo, o acuarela. Hay un poco de todo. Depende del proyecto que se arme porque el proyecto te pide el material; tanto el material como soporte, como con el que vas a trabajar sobre el soporte.”

En efecto, el Libro de Artista resulta ser sujeto de una conjunción multidisciplinaria de volúmenes, materiales, formas, acciones y propuestas que el creador deposita en la obra para concretar una combinación que le dota de un carácter único y original, “… que hacen que sean leídos por el espectador de una forma especial, que se palpen, dando pie a la experimentación, romper con su contexto, conceptualizarlos, sacarlos de su ámbito, porque su contenido también condiciona su forma” (Oller Navarro, 2013; 31). Y precisamente ese carácter liberador, detonante y complejo fue lo que atrajo a Albertina a la creación de Libros de Artista:

“A mí el Libro de Artista me ha gustado tanto porque puedes aportar de todas las disciplinas que conoces o hasta de las que no; las aprendes y las puedes aplicar. Como decía: con fotografía, con escultura, textiles, telas, con papel, plástico, grabado, con todo… Todo le cabe al Libro de Artista. Si armas un discurso. Porque no se trata nada más de decir ‘yo voy a hacer un Libro de Artista de plástico’… sí, pero ¿para qué?, ¿o qué me dice?, ¿qué quiero decir? Todo se puede trabajar en él y eso fue lo que me atrapó del Libro de Artista”

Albertina Tafolla, Libro de Artista Textil (2008)

Albertina Tafolla, Libro de Artista Textil (2008)

Albertina Tafolla, Libro de Artista Textil (2008)

Albertina Tafolla, Libro de Artista Textil (2008)

Sus antecedentes en la fascinación que posee por las telas se remonta a la niñez, cuando ya manejaba la máquina de coser y bordaba. Las telas le resultan un material predilecto. Pero no sólo por el material es que define su trabajo, pues considera que tanto el soporte y el material mismo van unidos al trabajo en un lenguaje de su expresión personal. Suele recurrir en ocasiones a la escritura, como en su obra “Las cartas que nunca escribí”, la cual se remite a la manera en que plasmó aquellas cartas escritas de lo que le hubiera querido decir a personas especiales en su vida, y con quienes tuvo deseo de haber expresado algo. Escribiendo esas cartas, decidió que el material idóneo era el papel. Largos textos fueron depositados en aquel papel enrollado, materializando mensajes en etapas particulares.

Albertina Tafolla “Las cartas que nunca escribí” Libro de Artista (2013)

Albertina Tafolla “Las cartas que nunca escribí” Libro de Artista (2013)

Albertina Tafolla “Las cartas que nunca escribí” Libro de Artista (2013)

Albertina Tafolla “Las cartas que nunca escribí” Libro de Artista (2013)

De esta manera, Albertina obtuvo tres rollos de papel, que definieron la forma en que habrían de ser depositadas, una caja triangular; el contenedor fue definido por los mismos momentos de las ‘páginas’, en un punto en el que el depósito recibe los cilindros de papel, dejando atrás el discurso de la carta y abriendo paso al armado de dicho libro. El juego de los elementos define la armonía y volumen de la obra. Sin embargo, no siempre suele revelar los orígenes de un libro; lo demás lo deja al espectador:

“A la hora de narrar, no me gusta que el discurso sea tan claro. Entonces, ¿cómo lo hago? Pues así como ha sucedido en la historia del Libro de Artista: realizando círculos porque no lo vas entender, por más que trates de leerlo o estés poniendo de cabeza el libro. Para mí sí hay coherencia. Yo sí sé leerlo, pero el espectador no lo sabrá hacer. Al espectador también le pongo trampas para que no sea fácil la lectura. Para que le cueste trabajo leerlo.”

La manera en que Albertina Tafolla dispone la lectura de sus Libros no siempre atiende a la presentación de un texto. La obra puede incluso prescindir de ello. Resulta de mayor importancia la carga emotiva que imprime a cada obra. Inclusive, puede que un Libro posea un carácter individual o de integración a un conjunto. Por lo que cada libro puede tener parte de un discurso general, de una misma temática, que al mismo tiempo tiene su discurso individual, que puede ser separado del conjunto y aun así, seguir teniendo algo qué decir. Porque además, puede parecer que un Libro de Artista no posea una forma cercana a un encuadernado habitual, en el que la lectura se realiza pasando de una página a otra; la obra es la conformación del Libro como uno.

“En los Libros de Artista se trata de que, por lo menos lo que a mí me gusta en lo que he leído, mantengas esa coherencia de discurso como se mantiene la lectura de un libro. Pero sabes que el discurso puede ser muy conceptual o muy objetual, muy visible; eso ya depende de quien lo haga. Por eso es que tienes un lectura dentro del tiempo y del espacio como si estuvieras dando la vuelta a la página de un libro, pero no necesariamente debe ser así. Puedes dar la página, al dar la vuelta a un cubo, o con una esfera. Con eso suples ese movimiento. No son para leerse como un libro de lectura.”

Albertina Tafolla, “Molino de Viento” Libro de Artista (2013)

Albertina Tafolla, “Molino de Viento” Libro de Artista (2013)

Albertina Tafolla, “Molino de Viento” Libro de Artista (2013)

Albertina Tafolla, “Molino de Viento” Libro de Artista (2013)

De este modo, observamos que existe un panorama de acción extenso, para lo que puede ser considerado un Libro de Artista. Por eso, vale la pena destacar la investigación de Crespo Martín (1999; 31) respecto a la identificación del Libro de Artista como parte de un conjunto genérico denominado ‘Libro-Arte’, en donde además se encuentran los Libros Ilustrados, los Livres d’Artiste o de Peinare, las Revistas y Manifiestos artísticos, Libros-instalación, Libros-Performances y Libros-Electrónicos; los Libros de Artista representan una clasificación de la tipología del Libro-Arte, a partir de la materialidad y visualidad de sus elementos.

Uno de los aspectos potenciales y del cual en ocasiones no se tiene conciencia como concepto, es el que Albertina desde un principio realizó, pero que poco tiempo después identificó como tal: el ‘sigilado’, que comprende la encapsulación parcial o total del contenido interior en un Libro de Artista y que producirá que ese contenido ya no se encuentre disponible. A veces realiza el sellado con hilos, pero sobre todo encerando algún elemento o el libro total. Resulta de la intención voluntaria de no permitir la lectura de un texto. Por lo que en cierta medida, el sigilado implica un sentido ceremonial o de acción por parte del autor para definir el Libro de Artista como obra concluida. De hecho, participa en un grupo español denominado precisamente “Sigilosamente”, en el cual se realizan libros colectivos e individuales bajo una temática, tras lo cual se reúnen, hablan sobre lo que expresan en su libro y manifiestan la decisión de ‘sigilarlos’; de sellarlos total o parcialmente.

En la conversación, Albertina hace mención de una figura importante en el ámbito, y tal vez poco conocida: el artista mexicano Ulises Carrión, veracruzano nacido en 1941 y fallecido en 1989, que migró a Amsterdam en donde abrió galerías/librerías expresas para la exhibición y distribución de Libros de Artista para su accesibilidad a públicos diversos. Además, teorizó sobre el concepto, por lo cual en 2012 el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México edito su obra recopilatorio “El arte nuevo de hacer libros”:

Qué es un libro
Un libro es una secuencia de espacios. Cada uno de esos espacios es percibido en un momento diferente: un libro es también una secuencia de momentos.
Un libro no es un estuche de palabras, un saco de palabras, un soporte de palabras.

Un escritor, contrariamente a la opinión popular, no escribe libros. Un escritor escribe textos.

El que un texto esté contenido en un libro se debe únicamente a la dimensión de dicho texto o, tratándose de varios textos cortos (poemas, por ejemplo}, al número de ellos. Un texto literario (prosa) con tenido en un libro ignora el hecho de que éste es una secuencia espacio-temporal autónoma.

(Carrión, U.; 37)

Un trabajo exhaustivo que aborda de manera descriptiva las tipologías y características del Libro de Artista es la tesis de Castillo Contreras (2014), en la que se abordan sus variantes formales, técnicas y modalidades. En resumen, vale la pena hacer la mención breve de las siguientes clasificaciones, aunque recomiendo ampliamente consultar la obra en línea para profundizar en cada uno de los términos.
Aspecto formal de la figura (24, 26): Tablillas, Rollo, Desplegable, en acordeón, Códice, Silueteado, Pop up, Caja-contenedor, Escultórico, Joya.
Técnicas y procedimientos (27): Tipográfico, Dibujos, Pintura, Fotografía, Collage, Bordado.
Modalidades (37-39): Libro único, Libro no editado, Libro seriado, Edición numerada, Edición abierta, Pequeño tiraje, Auto-impresa, Libro Objeto, Libros híbridos, Libro reciclado, Libro Ilustrado, Ediciones Impresas, Cuadernos, Libro digital.

Habiendo realizado un repaso sobre el Libro de Artista a través de los conceptos y la obra misma de Albertina Tafolla, resulta natural preguntarse sobre su distribución. De qué manera se le da recepción por parte de las editoriales, por ejemplo. Lo cual implica cuestiones sobre tiraje. Ya lo menciona Oller Navarro (2013; 33) citando a José Emilio Antón y Antonio Gómez, al afirmar que son pocas son las editoriales que se plantean trabajar en el Libro de Artista, por su complejidad en ejecución, costos y manualidad. Algo similar a lo que Albertina nos comparte:

“Lo que he visto de los editores es que tienden más hacia el libro ilustrado, y sobre todo el libro ilustrado para niños. Hay también personas que, lo he visto en las ferias, saben que lo que hacen no son Libros de Artista sino libros ilustrados. Pero les dan cabida y entran con esa variante. Recepción para libro de artista no hay. No lo entienden. Pasa una cosa, en el Libro de Artista son muy pocos los que hacen ediciones. No se permiten más que diez. Si haces una edición, sería sólo de diez. Y generalmente se pide según la feria, o como tú lo hagas, que sea hecha por el mismo artista. Que toda la manufactura del libro, sea hecha por el artista. Ahí es donde entra el grabado, porque tú puedes repetir diez veces la misma imagen.”

Su comercialización resulta difícil, pues si bien no son obras de lectura textual, tampoco resultan obras visuales de exhibición o resguardo habitual como lo es una pintura o una fotografía. Resulta además de costoso, difícil de editar por no atender a principios de reproducibilidad o de tiraje de impresión; “Cuando quieres hacer un tiraje, lo debes pensar bien previamente porque tendría que ser sólo con papel, con grabado, o con lo que tú prefieras, pero sin ninguna elemento extra. Porque el otro elemento extra, si haces un tiraje, difícilmente lo puedes hacer igual.”

Albertina Tafolla, proyecto “Lunas azules”, Libro de Artista (2014)

Albertina Tafolla, proyecto “Lunas azules”, Libro de Artista (2014)

Albertina Tafolla, proyecto “Lunas azules”, Libro de Artista (2014)

Albertina Tafolla, proyecto “Lunas azules”, Libro de Artista (2014)

Los foros más habituales en que se presentan y discuten las concepciones del Libro de Artista, suelen ser las ferias que se organizan de manera expresa para su presentación. Como espacios destacados, vale la pena mencionar los realizados en México y España. En España se realizó en marzo de este año FALA II, Feria Alicantina de Libros de Artista, y en mayo pasado la Feria “MásQueLibros” en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid, con el objetivo de propiciar un acercamiento de los libros de artista con públicos diversos. Además, en abril de 2015 se realizó el VIII Festival del Libro de Artista y la Pequeña Edición 2015, organizado por la Organización Asociación Cultural ILDE para la difusión de producciones editoriales artísticas en formatos de libros-objeto, libros en ejemplar único y tirajes limitados.

En México está próxima a realizarse la 2da Feria Internacional de Libro de Artista FoLía del 29 de noviembre al 02 de diciembre en la ciudad de Guadalajara, Jalisco (paralela a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara), y que se presenta como una plataforma para propiciar la producción y difusión, así como la presentación de creadores de Libros de Artista. En años anteriores, fueron realizadas dos ediciones, 2009 y 2011, de la Feria Internacional de Libros de Artista FILA dentro del Festival Fotoseptiembre del Centro de la Imagen, para la promoción de la fotografía y el Libro de Artista, en que se reunieron editores, coleccionistas y curadores. De manera internacional, fue realizada en el mes de noviembre de 2014 la Feria de Libros de Artista organizada por Librodeartista.info Ediciones, como proyecto colaborativo para la edición de libros y la presentación de servicios asociados en cinco sedes, entre las que se encontraron el Lauderhill Arts Center en Florida, la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Tecnológica de Pereira (Colombia), la Universidad Nacional de las Artes (Buenos Aires, Argentina), la Escuela de Arte “José Nogué” (Jaén, España), y como sedes en México, el Taller “La Pintadera” (Toluca, Estado de México) y la Facultad Popular de Bellas Artes de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (Morelia, Michoacán), precisamente donde Albertina Tafolla impartió un taller de encuadernación artística.

“Aquí en América Latina, yo tengo contacto con gente de Chile, Argentina, Colombia, más que de aquí de México. De España, Italia e Inglaterra. Y trabajan muchísimo el Libro de Artista. Y además estoy enterada de que hay una feria muy grande en Inglaterra, en Londres. Hay feria en Estados Unidos también, en Canadá; hay muchos concursos por todos lados. Ahora es el ‘boom’ del Libro de Artista. Todo mundo habla de él y todo mundo hace Libro de Artista. Realmente así como una escuela, hay diferentes posturas de quienes dicen -esto es un libro de artista-, -aquí hay un libro objeto-. Otros los catalogan como se hace en las corrientes artísticas. Como se distingue el cubismo, el expresionismo. Entonces hacen unas divisiones que lo único que hacen es marear. A mí me parece que en este momento es muy prematuro hacer clasificaciones de Libro de Artista porque así como hay unos con discursos bastante claros o no tan claros pero que siguen manteniendo esa lectura espacial-temporal, permiten irte adentrando en lo que el artista te quiere decir. Hay otros que por completo no son Libros de Artista.”

Albertina Tafolla mantiene el carácter artesanal de su obra, al grado de elaborar incluso el propio papel con el que realiza un Libro de Artista. Y preserva esa libertad creativa para no interesarse en si será del agrado de curadores o de espectadores. Ahora se propone trabajar en el Paper Art; investigar a mayor profundidad sobre el papel, para ver de qué manera se le puede sacar mayor provecho al momento de hacer obra plástica, sobre todo libros. Y ha decidido ya no darles la denominación de Libro de Artista, pues en su obra hace otras cosas que van con la misma temática y que no son precisamente Libro de Artista, e incluso en ocasiones desconoce cómo llamarles.

La participación de las bibliotecas en la difusión del Libro de Artista se ha referido al resguardo y la exhibición limitada de este tipo de realizaciones artísticas. Pues si bien no resultan obras habituales o convencionales que se encuentren en sus acervos, hallan un mismo punto de origen: el Libro. Como ha sucedido en algunas ferias, las bibliotecas reciben exposiciones de Libros de Artista para mostrar una cara más artística de lo que surge a partir del desarrollo formal, material y conceptual del libro. Es posible que surja una convivencia del Libro de Artista con la biblioteca para que los usuarios sean partícipes de la experiencia estética que estos libros pueden potencialmente generar. Albertina sugiere incluso la realización de talleres como parte de la oferta cultural que algunos centros de información proporcionen a su comunidad. Así como el montaje de exposiciones en cuya curaduría participen bibliotecarios, artistas conocedores del tema y autores, junto con conferencias para que la gente se vaya informado. Para lo cual, en particular, Albertina Tafolla nos comparte una recomendación para lograr esa vinculación entre el sector bibliotecario y los artistas de Libro:
“Hacerse de información lo más vasta posible, ver mucho Libro de Artista, porque no basta sólo con la información teórica, y una vez que lo tengas claro, te formes una idea de lo que para ti puede ser el Libro de Artista. Si ustedes como grupo, entre todos buscan información, compártanla y dénse una idea de lo que es el Libro de Artista.”

Fruto de una nueva jerarquía en los hábitos de consumo determinada por la escasez de recursos y la elasticidad del tiempo. Y el libro ocupará su lugar. En número menor y con una forma distinta. Y no será por su carácter sagrado como imaginería de la memoria. Ni por su capacidad para la recreación de todos los mundos posibles o probables. Lo será por su carácter sensible. Por su naturaleza materia. Porque el libro se ve. se toca, se huele, se saborea y se oye. El libro habla y nos escucha. Y frente a esa experiencia, su asesinato se antoja imposible.

Francisco Sarabia Marchirán
Catálogo de la Primera Feria Alicantina de Libros de Artista, 2013

Albertina Tafolla

Albertina Tafolla

Albertina Tafolla Rodríguez, artista mexicana nacida en Apatzingán y radicada en Morelia, Michoacán. Médico general con especialización en Pediatría Médica por la Universidad Nacional Autónoma de México. Licenciada en Artes Plásticas por la Universidad de Guanajuato, con experiencia de intercambio académico en la Facultad de Bellas Artes de San Carlos, de la Universidad Politécnica de Valencia, España.
Cuenta con varias exposiciones individuales, además de colectivas, siendo las más recientes llevadas a cabo en el Centro Cultural Biblioteca Los Mangos en Puerto Vallarta, Jalisco, México (“Las cartas que nunca escribí” Libro de Artista, 2013) y en L´Spai Jove, en Torrent, Valencia, España (“La memoria de mi piel” Libro de Artista, 2015). Ha asistido a varios cursos en artes visuales y de elaboración de papel en España y México. Así como ha sido instructora de talleres de Encuadernación Experimental y Artesanal en México, Chile, Argentina, España y Colombia. Además, ha participado en diversas ferias de libro de artista como exponente, tales como la Feria de Libro de Artista de “Masquelibros” de Madrid, la Feria de Libro de Artista y el libro ilustrado (ILDE) de Barcelona, y la Feria de Libro de Artista “Lia” en Guadalajara Jalisco, México. Sus libros han sido seleccionados en el Festival ILDE en los últimos cuatro años y en “Masquelibros” en los últimos dos, siéndole otorgada una mención honorífica en 2014. Actualmente trabaja en su taller de forma independiente.

Contacto

talbertina@hotmail.com

https://www.facebook.com/albertina.tafollarodriguez

 

Referencias

(2013) Catálogo de la Primera Feria alicantina de Libros de Artista. Pistos CC. Recuperado de: http://issuu.com/falaalicante/docs/libro_artistas_fala_issuu__1_
Castillo Contreras, Brenda (2014) Libro de artista a partir de la gráfica. Proyecto recepcional en la modalidad de trabajo práctico-artístico para obtener del grado de Licenciada en Artes Visuales. Universidad Veracruzana
Carrión, Ulises (2012) El arte nuevo de hacer libros. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. México
Crespo Martín, Bibiana (1999) El Libro-Arte. Concepto y proceso de una creación contemporánea. Tesis de doctorado para optar al título de Doctora en Bellas Artes. Universidad de Barcelona
Oller Navarro, José Manuel (2013) La representación del “Yo”: creación de un libro de artista como materialización de una búsqueda personal. Trabajo final de Máster en Producción Artística. Universidad Politécnica de València.

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Paul Tarín

Trabajo en el Departamento de Sistema Bibliotecario y en el Departamento de Artes Visuales de la Universidad de Guanajuato, en México. Maestro en Gestión de Servicios Informativos, de la Universidad Autónoma de Cd. Juárez.
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