Deshágase de esos molestos usuarios

“Ponga en práctica estas recomendaciones y no deberá preocuparse nuevamente por ser visitado por ningún tipo de usuario en su biblioteca”

 

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  1. Su respuesta favorita a todo pedido debe ser…
    NO.
    – No tenemos ese material
    En el supuesto caso de que el usuario por si mismo lo haya encontrado (cosa que debemos evitar) la respuesta será:
    – No está disponible para el préstamo
    Y si el usuario tiene noticia de que efectivamente alguien ya lo ha retirado en ese caso diremos:
    – No podemos reservar ese libro
  2. Utilice únicamente el lenguaje técnico para dialogar con estos individuos:
    -Palabras como Expurgo, Tesauro, Indización, Análisis conceptual, Descripción Bibliográfica… generaran una distancia óptima entre el profesional y los ignorantes personajes que nos visitan.
    -De ser posible recurra a toda la gran cantidad de siglas que pueblan nuestro quehacer cotidiano:
    CDD, IFLA, LEMB, CDU, FU, RCA, RDA, DSI y todas las que guste incluir. También existe la opción de inventar algunas, de todas formas no saben de qué estamos hablando.
  3. Como parte de la señalética de la biblioteca ocúpese arduamente de abarrotar la misma de carteles agresivos y desanimadores con leyendas como:
    SHHHHHHH
    ¡Silencio!

    El bibliotecario está ocupado. (Muy efectivo para el mostrador de referencia)
    NO PASAR. ÁREA RESTRINGIDA
  4. Olvídese de las actualizaciones de cualquier tipo.
    No sume nuevos formatos y mucho menos nuevos dispositivos.
    Asegúrese de que la biblioteca no posea una casilla de mail para responder consultas y en caso de tenerla, no la abra nunca.
    Las carteleras existentes pueden seguir ahí pero con datos atrasados, alguna novedad que date del año 2000 por ejemplo.
  5. Descarte toda forma de gestión:
    No más Política de Desarrollo de Colecciones (pero no deje de usarlo como parte del inciso 2)
    Abandone el estresante trabajo de evaluar la colección.
    Ni se preocupe por redactar un Plan Estratégico.
    Un apartado especial debe dedicarlo a las encuestas ya que, en este caso, serán de utilidad para enterarnos de si estamos haciendo bien nuestro trabajo de espantar usuarios.Si siguiendo estas recomendaciones queda algún visitante furtivo en pié, haga el enorme esfuerzo de atenderlo, después de todo… ¡usted eligió ser bibliotecario!

    Esta entrada es puramente ficcional. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia…no?

Un comentario en “Deshágase de esos molestos usuarios

  1. Jorgelina Perez

    En los textos que consulté, como estudiante de bibliotecología, nos manifiestan que aunque el usuario sea molesto, el bibliotecario debe tratarlo con respeto, armarse de paciencia y tolerancia, porque lo principal es satisfacer la demanda informativa de éste.
    El artículo aborda con humor y sarcasmo el rol del bibliotecario frente a esta situación.
    Además no hace falta que el usuario sea molesto para que el bibliotecario adopte algunas de las acciones detalladas en el texto.
    Saludos cordiales, Jorgelina Pérez.

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