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Buenas prácticas de animación a la lectura para todo tipo de biblioteca

Nuestro mundo profesional bibliotecario suele asociar casi siempre la animación a la lectura como una misión innata de las bibliotecas públicas, escolares, infantiles, pero casi nunca o muy poco con bibliotecas universitarias, de museos y especializadas en general. Por tal razón, me vi atraída en esta oportunidad a desarrollar la idea de que todas las bibliotecas, independientemente de su tipología, deben brindar ámbitos propicios para vivir la experiencia de la lectura, desarrollando acciones para ello.

¿Por qué todos los bibliotecarios debiéramos dentro de nuestras tareas llevar a cabo acciones de animación a la lectura? Porque estas constituyen un pilar fundamental en el rol de mediación de la biblioteca con su comunidad, independientemente del tipo de biblioteca de que se trate.

¿Leer para escribir mejor y sin faltas? ¿leer para desarrollar nuestra capacidad de la memoria? ¿leer porque queda bien? ¿leer porque está de moda? Seguramente muchos de nosotros hayamos escuchado alguna vez estas expresiones e incluso como afirmaciones. Larga y profundamente se ha investigado y profundizado sobre la definición e importancia de la lectura, y no es intención de este post centrarme en ello. Margarita Gómez Palacios (op. cit. Gutiérrez Valencia y Montes de Oca García, 2005) la define como “un proceso constructivo que hace el lector y en el que confluyen sus vivencias, conocimientos, intereses, motivaciones para obtener de ese texto un significado que es único para cada uno que lo lee.”; me quedaré con esta definición por considerarla lo suficientemente amplia y representativa.
Los bibliotecarios todos, debemos animarnos a “animar” y con amor para “enamorar” en la lectura, sin miedo a equivocarnos, con imaginación y creatividad.

Son muchas las definiciones que en torno a la animación a la lectura se han dado; Blanca Calvo (op. cit. Martínez, 2012, p. 65), Directora de la Biblioteca Pública de Guadalajara, España nos dice que “Apagar la luz y empezar a leer al resplandor de las linternas cuentos de miedo con los niños es animación a la lectura, organizar cursos de calceta para que entren en la biblioteca personas que de otra forma no lo harían es animación a la lectura, contar cuentos por la noche al calor de una quemaida es animación a la lectura, convertir la biblioteca en restaurante y ofrecer a los usuarios manjares literarios es animación a la lectura. Presentar cada día a los alumnos un libro “encontrado” en cualquier sitio según se va al instituto, colegio o biblioteca es animación a la lectura, hacer ruedas de prensa con los personajes de los clásicos es animación a la lectura, jugar con los niños a cambiarles los finales a los cuentos es animación a la lectura, reservar tiempo lectivo para frecuentar la biblioteca es animación a la lectura. Contar cuentos a los hijos en la cama es animación a la lectura, meter libros en la maleta cuando se va de vacaciones es animación a la lectura, narrar el comienzo de una historia y provocar el deseo de seguirla en las páginas de un libro es animación a la lectura, regalar libros en las fiestas familiares es animación a la lectura. Animación a la lectura es todo eso y mucho más.”

El animar a leer entonces comprende “un conjunto de actividades, estrategias y técnicas tendentes a favorecer, potenciar y estimular el acercamiento del usuario a los libros, mejorar los hábitos lectores, asegurar su crecimiento lector, pasar del saber leer al querer leer y a fomentar el aspecto lúdico de la lectura. No es sólo leer un libro.” (Martínez, 2012, p. 65)

Blanca Calvo en “ABCdario de la animación a la lectura” se refiere a ciertos aspectos a tener en cuenta a la hora de realizar cualquier actividad de animación lectora. De las letras de ese abecedario quisiera destacar la letra B, que alude a biblioteca como institución obligada a desarrollar animación y promoción a la lectura, reafirmando la idea con la que comencé este post de que esta es una función que no escapa a ninguna biblioteca. Otra letra a resaltar es la letra I que designa a la imaginación, la cual no puede faltar; casi todo vale en la lectura, debemos ser creativos a la vez que también debemos y podemos copiar o exportar ideas.

Con esa intención es que comparto en esta entrada una selección de algunas buenas prácticas de animación lectora llevadas a cabo en bibliotecas, así como en algunos museos que considero pueden ser perfectamente replicables en cualquier biblioteca, más allá de su tipo, público y especialidad. Será necesario adaptarlas sí, pero aquí van ideas disparadoras e inspiradoras para dejar de pensar que no es posible, y convertir todas nuestras bibliotecas en espacios dónde nuestros usuarios quieran estar y le brindemos un plus que con seguridad no encuentren en ningún otro lugar.

  • Remontando libros en Primavera 

Para recibir la primavera, el Museo Zorrilla (Montevideo, Uruguay) convocó a niños y jóvenes a vivir una tarde de lectura y cometas en el museo, con actividades de animación a la lectura pensadas para todas las edades: bebeteca, taller para familias con bebés de hasta dos años, “Me lo contó un pajarito” para niños con sus familias, “Club de Lectura Uy para lo más grandes y charla sobre booktubers y Club de Lectura Uy para los interesados en la temática.

Afiche de difusión de la actividad

Afiche de difusión de la actividad

  • Bibliotecario por un día

“¿Quién quiere ser bibliotecario por un día?” surge con el objetivo de “continuar fortaleciendo y estrechando lazos con la comunidad, fomentando procesos de apropiación social de las bibliotecas públicas por parte de los usuarios.” Está dirigida especialmente a niños, adolescentes y jóvenes, a la vez que es una actividad abierta a colegas bibliotecólogos, estudiantes y público en general interesados en participar. Orientados por el personal de la biblioteca, realizarán tareas bibliotecológicas durante una hora y media, máximo dos.

  • Videos que promocionan libros o ‘Booktrailers’

El uso de este recurso tiene que ver con los cambios generados en la práctica de la lectura en el entorno digital, que cambia por tanto a la vez las tradicionales técnicas y procedimientos de animación a la lectura, tal como lo plantean Cuervas Cerveró y Marzal (op. cit. Jiménez, 2012). Es un recurso muy extendido ya por las editoriales y librerías, así como cada vez más también por  las bibliotecas. El uso de las imágenes resulta más efectivo para captar la atención e interés de las personas que la palabra escrita, y esa es la razón del éxito que están teniendo los booktrailers.

El proyecto “Puerto lecturas” (Buenos Aires, Argentina) es coordinado por bibliotecarios escolares y centran su tarea en la promoción de la lectura. Entre las diferentes actividades que realizan, han construido un espacio de “Booktrailers en la Biblio”, elaborados por los niños y en algunos casos por ellos y los bibliotecarios. Comparto aquí el booktrailer realizado a partir de la lectura del libro “Eloísa y los bichos” de Jairo Buitrago.

Otra de las posibilidades que nos permite este recurso es la convocatoria a concursos entre los usuarios y amigos de la biblioteca.

  • Lectura, creación y artes escénicas

Con motivo de celebrar el Día Nacional del Libro, la Biblioteca del Museo Blanes (Montevideo, Uruguay) en coordinación con el Grupo de Teatro La Rueda, ofreció a los niños que visitaron en ese día el Museo una visita especial a la biblioteca; ¿por qué especial? porque para la sorpresa de muchos de ellos, no fueron a leer sino que la sala de lectura se convirtió en sala de teatro y disfrutaron de una función especial de ‘Manolo y la Flor’ -una de las obras que habitualmente el grupo ofrece a niños en edad escolar-. Luego del espectáculo, se les brindó un espacio de creación en que a través de la imagen y la palabra, construyeron sus propios relatos y libros que ya forman parte de la colección infantil de la biblioteca.

Imagen de autoría personal

Imagen de autoría personal

  • Flashmob y Bibliotecas

Los flashmob han tenido una gran respuesta y aceptación por parte de los usuarios en las bibliotecas que se han animado a desestructurar funciones, espacios y servicios, convirtiendo sus salas de lectura en escenarios en que se combina la música, la danza, lectura, entre otras.

Comparto Flashmob realizado en la Biblioteca de Castilla-La Mancha, Toledo por la Escuela de Artes José Luis Beinat y Estudio Bedance, en ocasión de celebrar su 15 aniversario. 

  • Pequeñas bibliotecas en espacios públicos

“La biblioteca no solo ha de ofrecer los mejores servicios posibles a los que ya la visitan, sino que ha de salir al encuentro de quienes no la frecuentan o la desconocen. A este tipo de actividades es a lo que se llama actividades de animación.” (Jiménez Martínez, L.; 2012)

Uno de los aspectos que resulta vital en actividades de animación es la cooperación y el trabajo en red entre bibliotecas afines y diversas, así como con instituciones educativas y otras instituciones culturales en general. De este modo, se aunarían esfuerzos y recursos en pos de encarar proyectos de mayores dimensiones, que de lo contrario serían imposibles de ser realizadas por una sola biblioteca.

Un ejemplo de estas acciones es la implementación de pequeñas bibliotecas en espacios públicos que podrían adoptar las más diversas y creativas formas; desde máquinas dispensadoras de libros, adquiridas exclusivamente para tal función hasta cabinas telefónicas  abandonadas y en desuso que son transformadas en bibliotecas. Funcionan con la filosofía del Bookcrossing, consistente en dejar libros en la vía pública para que sean tomados por otros lectores, que luego harán lo mismo.

Apostando también al reciclaje, heladeras rotas y en desuso pueden convertirse en biblio-heladeras, las cuáles son colocadas en distintos puntos de la localidad (San Gregorio del Polanco, Uruguay).

biblio-heladeras

  • Dónde sea…LEER

El MALBA, Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Argentina) recibió la llegada del invierno con una ceremonia de lectura, un evento diferente en que el hall central adoptó, a la hora de cierre del Museo, la forma de un acogedor espacio de lectura con almohadas, sillones, y alfombras. Se trató de una invitación para todo público en que se convocó a “llevar un libro y desconectarse por un par de horas de tu rutina, tomando un rico café o un buen vino y en compañía de música en vivo. Este evento es parte de una serie de encuentros que llevan el nombre Silent Reading Parties y se han vuelto populares en ciudades como Seattle, San Francisco, y Nueva York, en los que un grupo de personas se junta con el sólo propósito de leer sin la distracción de celulares, laptops, u otros aparatos digitales, acompañados de música en vivo.” (MALBA, 2016)

Imagen extraida de: http://www.malba.org.ar/winter-reading-party/

Imagen extraida de: http://www.malba.org.ar/winter-reading-party/

¿Te animás? 

Fuentes consultadas: 

Equipo Peonza, Asociación Española del Libro Infantil y Juvenil (1995). “ABCdario de la animación a la lectura”.

MALBA (2016). Encuentro Winter Reading Party. Recuperado de: http://www.malba.org.ar/evento/encuentro-winter-reading-party/

Martínez, L. J. (2012). La animación a la lectura en las bibliotecas… La construcción de un camino hacia la lectura. En: Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios (103),  59 – 78 pp.

 

 

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Erika Velázquez

Lic. en Bibliotecología. Estudiante de la Tecnicatura de Museología. Estudiante Máster en Información y Comunicación. Responsable Biblioteca de Arte Latinoamericano del Museo Blanes, Montevideo, Uruguay. Responsable Espacio Cultural Valdense, Colonia Valdense, Uruguay
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Comments

  1. By Mónica

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