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30 años de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas y el acceso a la información en México (1ª parte)

La biblioteca del futuro debe ser una biblioteca electrónica, por supuesto, pero debe ser también el lugar donde se mantenga el conocimiento y la apropiación de la cultura escrita en sus materialidades sucesivas o simultáneas. Roger Chartier

Dada la importancia de la información en la sociedad, así como su comunicación ya sea en forma de registros impresos o en formatos electrónicos, es válido preguntarse si la labor que juega la biblioteca pública como conservadora y difusora del conocimiento ha tenido implicaciones notables para las personas y las actividades diarias que realizan. Ante todo, no debemos olvidar que las bibliotecas públicas son instituciones de carácter comunitario, creadas bajo el ideal del libre acceso a la información. Este principio es vital para el trabajo del bibliotecario, porque tanto él como la biblioteca, se encuentran actualmente inmersos en un mundo global, que está cada vez más afectado por las redes electrónicas y las tecnologías para la información y la comunicación. Por ello, debemos tener presente que hoy en día las bibliotecas son identificadas como uno de los elementos clave para el acceso abierto a la información, fundamental para el desarrollo de cualquier sociedad democrática.

Otro elemento a considerar es que los servicios bibliotecarios públicos, fueron diseñados con el propósito específico de satisfacer las necesidades de información de una comunidad. No obstante, los cambios e innovaciones tecnológicas que han irrumpido en las bibliotecas públicas, han repercutido directamente en las necesidades de información de los usuarios, así como en los procesos de gestión y planificación de dichos servicios, haciendo que el flujo de información sea más dinámico, enriquecedor y a veces incontrolable por la gran cantidad de datos. Esta situación demuestra que las bibliotecas necesitan evolucionar paralelamente tanto con la tecnología como con los cambios sociales que se vayan presentando, pero sin olvidar su esencia y funciones básicas principales que le han dado forma a lo largo de la historia.

La biblioteca Pública

Uno de los propósitos fundamentales de la biblioteca pública es garantizar a todas las personas de su comunidad, el libre acceso democrático a la información a través de sus servicios y colecciones. Entre sus servicios, deben imperar los principios de acceso generalizado y no exclusión, además de estar a disposición de todos los grupos sociales de la población, por ejemplo, las minorías lingüísticas, las personas con alguna discapacidad o aquellas que viven en comunidades alejadas (1).

La biblioteca pública es, tal vez, de entre todas las instituciones bibliotecarias, la que tiene la misión más altruista de proporcionar acceso a la información entre sus usuarios sin distinción alguna. Como lo manifiestan las Directrices IFLA/UNESCO:

Una biblioteca pública […] brinda acceso al conocimiento, a la información y al trabajo intelectual a través de una serie de recursos y servicios y está a disposición de todos los miembros de la comunidad en igualdad de condiciones sin distinción de raza, nacionalidad, edad, sexo, religión, idioma, discapacidad, condición económica y laboral y nivel de escolaridad (2).

Ahora bien, es necesario preguntarse si nuestras bibliotecas públicas están actuando de esta manera en la sociedad, ¿qué pasa actualmente con las bibliotecas públicas en nuestros países?, ¿han cambiado el rol y la participación de las bibliotecas en sus comunidades?, ¿realmente han hecho aunque sea una pequeña diferencia en la población?, ¿han evolucionado para estar a la vanguardia tecnológica?, pero sobre todo, ¿han satisfecho las necesidades de información de sus usuarios?

La Red Nacional de Bibliotecas Públicas en México

La historia de las bibliotecas públicas en México puede verse desde tres grandes periodos: la época colonial que culminó con la promulgación de la independencia; el siglo XIX, ya como nación independiente y con la necesidad de conformar una república unificada; y el siglo XX con los problemas sociales que dieron inicio a la revolución y con la búsqueda del progreso económico, social y educativo.

Las bibliotecas públicas en México tienen sus antecedentes más lejanos durante la Nueva España, durante este periodo se conocieron tres: la Biblioteca Palafoxiana, la llamada Biblioteca Turriana o Biblioteca de la Catedral Metropolitana, y la Biblioteca de la Real y Pontificia Universidad (3). De estas bibliotecas, solo la Palafoxiana es la única que aún existe como evidencia del legado bibliográfico-cultural de la Nueva España, por lo que en el año 2005 fue presentada y aceptada como parte del programa Memoria del Mundo de la UNESCO (4). La biblioteca se fundó el 5 de septiembre de 1646, ésta pertenecía al Real y Pontificio Seminario Tridentino, fundado por Juan Palafox y Mendoza. Contaba con cinco mil volúmenes al momento de su donación, y fue la más grande de la América colonial pues llegó a tener hasta cuarenta y tres mil volúmenes (5). Por otra parte, en provincia, la primera biblioteca fue creada cuando el 27 de junio de 1827 se decretó que la biblioteca del Instituto de Ciencias y Artes, en la ciudad de Oaxaca, se abriese al público general (6).

Como se ha visto, la historia de las bibliotecas públicas en México tiene sus antecedentes desde la época colonial, sin embargo, el verdadero impulso y desarrollo de estas unidades de información no sucedió hasta finales del siglo XX con la creación de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas (RNBP) en 1983 y la publicación de la Ley General de Bibliotecas en 1988.
Fuente: CONACULTA, 2013

Fuente: CONACULTA, 2013

El pasado 2 de agosto se cumplieron treinta años de la RNBP, la cual se creó a raíz del Programa Nacional de Bibliotecas Públicas y con el objetivo de hacer accesibles los libros a las comunidades a través de un vasto tejido de bibliotecas (7). Cuando se creó el Programa Nacional, el país contaba con tan solo 351 bibliotecas (8), muchas de ellas se encontraban dispersas, y algunas hasta en pleno deterioro. Por tal motivo, el proyecto inicial pensaba que para 1984 cada capital de los estados, contara con al menos una biblioteca pública central estatal. Para 1986, los municipios con más de 30, 000 habitantes podrían tener una biblioteca pública municipal, y los que tenían menos de 30, 000 podrían contar con un servicio de bibliotecas ambulantes. Finalmente para 1988 todos los municipios del país tendrían acceso al menos a una biblioteca pública (9).

Actualmente la RNBP está considerada como una de las más grandes de Latinoamérica, pues está conformada por 31 redes estatales y 16 redes delegacionales con 7,363 bibliotecas que brindan servicio a más de 30 millones de usuarios (10). La RNBP está coordinada por la Dirección General de Bibliotecas del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, quien se encarga de mantener la comunicación con las diferentes coordinaciones estatales, quienes a su vez están en contacto con sus diferentes bibliotecas públicas municipales, regionales y la biblioteca central estatal de su estado.

Fuente: Red Nacional de Bibliotecas Públicas

Fuente: Red Nacional de Bibliotecas Públicas

Entre los principales servicios que ofrecen todas las bibliotecas de la red se encuentran:

* Préstamo interno
* Préstamo a domicilio
* Servicios de consulta
* Orientación a usuarios
* Actividades de fomento a lectura

Adicionalmente dependiendo del tipo biblioteca también se ofrecen otro tipo de servicios:

* Módulo de Servicios Digitales con acceso a Internet
* Colección Braille
* Videoteca
* Hemeroteca
* Ludoteca
* Sala de Usos Múltiples
* Sala Juvenil
* Sala Multimedia

Legislación bibliotecaria mexicana

Con la publicación de la Ley General de Bibliotecas en el Diario Oficial de la Federación el 21 de enero de 1988, se le dio un sustento jurídico y normativo a la RNBP pues señala que entre sus objetivos principales están:

• Establecer servicios bibliotecarios coordinados para el acceso a la lectura y demás servicios.
• Integrar y coordinar las bibliotecas públicas del país para optimizar su funcionamiento, actualizar sus acervos y mejorar sus servicios (11).

Ahora bien, el pasado 23 de junio de 2009 se publicó en el Diario Oficial de la Federación, nuevas reformas a los artículos 2o.; 4o.; 7o., fracciones II, V, IX, XI y XV; 8o., fracciones II y IV; 10, fracción III, inciso c); 13 y 14, fracción III de la Ley de 1988. Dicho decreto señala que la biblioteca pública:

[…] tendrá como finalidad ofrecer en forma democrática el acceso a los servicios de consulta de libros, impresos y digitales, y otros servicios culturales complementarios, como orientación e información, que permitan a la población adquirir, transmitir, acrecentar y conservar en forma libre el conocimiento en todas las ramas del saber (12).

En términos generales, las reformas buscaron mantener la terminología acorde a los nuevos formatos electrónicos, y especificar algunas funciones de los órganos que conforman la RNBP. Sin embargo, para muchos a dicha Ley aún le faltan mejoras, y ha sido tema de debate en diferentes foros y congresos, pues la idea es tener una legislación acorde a la realidad nacional, y que permita el sustento jurídico necesario para el desarrollo de las bibliotecas. Ejemplo de lo anterior son las acciones que está llevando a cabo el Foro Nacional de Armonización Legislativa Bibliotecaria.

Tecnologías de información y la RNBP

Con lo que respecta a la incorporación de nuevas tecnologías en las bibliotecas públicas, en el año 2002 la Dirección General de Bibliotecas, con el apoyo de la Bill & Melinda Gates Fundation, a través de su programa Global Libraries, y también por parte de la empresa Microsoft, se dio un importante paso para incorporar tecnologías de información a las bibliotecas, se creó entonces el Programa de Acceso a Servicios Digitales en Bibliotecas Públicas (PASDBP), cuyo objetivo principal es:

Contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas en comunidades de bajos ingresos, brindándoles acceso a las tecnologías de la información a través de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas (13).

Fuente: CONACULTA

Fuente: CONACULTA

El PASDBP ha contado con cuatro fases de equipamiento. Las dos primeras etapas corren de 2003 a 2006, y la cuarta concluyó en el 2010. Además, también se ha contado con dos evaluaciones externas por parte del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM. La primera revisión se realizó de 2004 a 2006, el cual generó el libro Acceso tecnológico: una reinterpretación de la biblioteca pública mexicana (14), y la segunda valoración se realizó durante el 2011, con el libro Disminuyendo la brecha digital: el nuevo papel de la biblioteca pública mexicana (15). Actualmente son ya 4,174 bibliotecas públicas que han sido incorporadas al programa o que cuentan con cierto acceso a las tecnologías de la información y la comunicación (16).

María Josefa Santos señala que el PASDBP es un “detonador en la reactivación de las bibliotecas porque busca redefinir el concepto de este espacio, tradicionalmente limitado a las tareas escolares y al fomento a la lectura” (17). Y en cierta medida ha venido a cambiar el concepto de biblioteca pública tradicional en México, como lo veremos en la segunda parte de este escrito.

Conclusiones

Obviamente aún hay mucho por hacer, la creación de la RNBP, la promulgación de la Ley General de Bibliotecas y la implantación del PASDBP no solo han traído consigo una estructura bibliotecaria con la que hace treinta años no se contaba, o no solamente, ya sea bien o mal, se cuenta con un marco legislativo que normaliza a las bibliotecas públicas, o también no únicamente trajo consigo el acceso tecnológico e internet en las comunidades. Existen otros elementos que muchas veces no son visibles, pues son más sutiles de apreciar pero que son iguales o más importantes que la infraestructura, y que además valen la pena mencionar.

Referencias

(1) Gill, P. (ed.). Directrices IFLA/UNESCO para el desarrollo del servicio de bibliotecas públicas. 2ª ed. México: CONACULTA, Dirección General de Bibliotecas; La Haya: UNESCO: IFLA, 2007, p. 37.

(2) Ibídem., p. 26

(3) Fernández de Zamora, R. M. Las bibliotecas públicas en México: historia, concepto y realidad. En Memoria del Primer encuentro Internacional sobre Bibliotecas Públicas: perspectivas en México para el siglo XXI. México: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Dirección General de Bibliotecas, 2007, p. 15

(4) Biblioteca Palafoxiana [En línea]. En Memoria de Mundo. París: UNESCO. Disponible en: http://www.unesco.org/new/es/communication-and-information/flagship-project-activities/memory-of-the-world/register/full-list-of-registered-heritage/registered-heritage-page-1/biblioteca-palafoxiana/

(5) Palou, Pedro Angel, Breve noticia histórica de la Biblioteca Palafoxiana y de su fundador Juan de Palafox y Mendoza; y los colegios de San Juan, San Pedro, San Pablo y San Pantaleón. 4 ed. Puebla: Secretaría de Cultura, 1995, p. 471.

(6) Fernández de Zamora, Rosa María. Op. cit, p. 18.

(7) México. Dirección General Bibliotecas. Programa Nacional de Bibliotecas Públicas. México: Dirección General de Bibliotecas, 1983, p. 6.

(8) Magaloni de Bustamante, A. M. Red Nacional de Bibliotecas Públicas: desarrollo, servicios y resultados. En La bibliotecología en el México actual y sus tendencias. México: UNAM, Dirección General de Bibliotecas, 1992, p. 73.

(9) México. Dirección General Bibliotecas. Programa… op. cit., p. 11.

(10) Red Nacional de Bibliotecas Públicas [En línea]. México: CONACULTA. Disponible en: http://www.rednacionaldebibliotecas.gob.mx/ 

(11) México, leyes y reglamentos. Ley General de Bibliotecas: texto y debate parlamentario. México: SEP, Dirección General de Bibliotecas, 1988, pp. 65-65.

(12) México, leyes y reglamentos. Ley General de Bibliotecas. 2ª ed. México: CONACULTA, dirección General de Bibliotecas, 2009, p. 16.

(13) Programa de Acceso a Servicios digitales [En línea]. En Dirección General de Bibliotecas. México: CONACULTA, Dirección General de Bibliotecas. Disponible en: http://dgb.conaculta.gob.mx/info_detalle.php?id=33

(14) Santos, M. J., et al. Acceso tecnológico: una reinterpretación de la biblioteca pública mexicana. México: CONACULTA, Dirección General de Bibliotecas, 2006. 194 p.

(15) Santos, M. J., et al. Disminuyendo la brecha digital: el nuevo papel de la biblioteca pública mexicana. México: CONACULTA, Dirección General de Bibliotecas: UNAM, Instituto de Investigaciones Sociales, 2012, 170 p.

(16) Servicios de las bibliotecas públicas [En línea] En Red Nacional de Bibliotecas Públicas. México: CONACULTA. Disponible en: http://www.rednacionaldebibliotecas.gob.mx/info_detalleRed.php?id=56 

(17) Santos, M. J., et al. Ibídem, p. 26.

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Samuel Castro Ponce

Documentalista at Universidad Autónoma Metropolitana (México)
Bibliotecario por la UNAM. He trabajado para el sector público y privado, principalmente en instituciones universitarias. Mis intereses son diversos, pero me oriento más a la búsqueda y recuperación de información, el desarrollo de colecciones y por el impulso de una bibliotecología social.

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